El lado oscuro del poder en la FIFA
En Tantita Tinta siempre nos hemos caracterizado por rascarle a la verdad, y lo que está pasando en los altos mandos del futbol mundial no es solo un rumor de pasillo; es una crisis que huele a juego sucio. El Príncipe Ali bin Al Hussein de Jordania acaba de soltar una bomba que tiene a más de uno en la FIFA sudando frío: acusa directamente al organismo de utilizar tácticas de extorsión para asegurar el respaldo incondicional hacia Gianni Infantino.
Un Mundial, muchos problemas y una moneda de cambio
El Príncipe, quien ha sido una piedra en el zapato para la administración de Infantino desde 2015, no habló por hablar. A través de sus redes sociales, expuso una serie de irregularidades que su selección enfrentó durante el reciente Mundial 2026. Según relata, la experiencia en Estados Unidos fue todo menos un camino pavimentado. Entre los problemas más graves que enumera, destacan:
- Visa denegada a la afición: A pesar de contar con sus boletos, muchos seguidores jordanos se quedaron con las ganas de entrar a territorio estadounidense.
- Golpe al bolsillo: El gobierno de EE.UU. les está cargando impuestos inesperados por el uso de su campamento base, un costo que una federación pequeña difícilmente puede absorber sin tambalearse.
- Premios congelados: La FIFA sigue debiéndoles el dinero correspondiente a su participación en la Copa Árabe de Qatar 2025. Estamos hablando de una cifra que, aunque no se ha detallado en pesos exactos, representa una fortuna para el desarrollo del futbol en Jordania.
El chantaje: ¿apoyo a cambio de favores?
Aquí es donde el drama sube de nivel. El Príncipe asegura que, durante la Copa del Mundo, le comunicaron verbalmente una especie de “propuesta indecorosa”: si la Federación de Jordania le otorgaba su voto y apoyo político a Gianni Infantino para seguir al frente de la FIFA, todos esos problemas logísticos, impositivos y económicos desaparecerían como por arte de magia.
“Durante meses, la FIFA se ha negado a ayudarnos… hasta que me comunicaron que si respaldaba a Infantino, eso ayudaría en gran medida a nuestra federación”, sentenció Ali bin Al Hussein. Para cualquier persona con dos dedos de frente, esto suena a una presión inaceptable. En Tantita Tinta nos preguntamos: ¿cuántas otras federaciones habrán recibido la misma oferta sin atreverse a alzar la voz?
La postura de Jordania: ética sobre dinero
La respuesta del Príncipe fue tajante y directa a la yugular del actual liderazgo: “Nos negamos a ceder ante eso”. Recordó que en Jordania se enorgullecen de sus valores éticos y que, sencillamente, no están dispuestos a vender su postura política a cambio de favores que, por derecho, deberían ser gestionados con transparencia y equidad.
Es importante recordar que Ali bin Al Hussein ha sido un opositor constante de Infantino, habiendo perdido contra él las elecciones de 2016. Si bien es cierto que el Príncipe tiene sus propias aspiraciones y que el momento de la denuncia es estratégico —dado que Infantino atraviesa uno de sus puntos de mayor impopularidad—, no podemos ignorar la gravedad de las acusaciones. Cuando el río suena, es porque agua, o en este caso, mucho lodo, lleva.
La pregunta ahora es qué pasará con la FIFA. ¿Habrá una investigación o el organismo, que presume de tener miles de millones de dólares en reservas, seguirá haciendo oídos sordos? Lo que queda claro es que el futbol mundial necesita un liderazgo que no se base en el intercambio de favores, sino en el respeto al juego y, sobre todo, a las reglas del mismo.
Fuente: Sopitas Cosas