Marvel bajo fuego: ¿Por qué el director de la nueva de Spider-Man le dijo ‘no’ a los Vengadores?

¿Qué está pasando en los pasillos de Marvel Studios?

Si eres fan de las películas de superhéroes, seguro has notado que el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) ha pasado por una montaña rusa de emociones, cambios de planes y reescrituras de última hora. En Tantita Tinta, siempre estamos al pendiente de los chismes de la industria, y hoy toca hablar de un director que tuvo la valentía de decirle que no a la maquinaria pesada de Kevin Feige: Destin Daniel Cretton.

Tras el éxito de Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos, Cretton se ganó un lugar especial en la mesa de los grandes. Pero, ¿por qué alguien rechazaría dirigir Vengadores: Doomsday, una de las películas más importantes y lucrativas de la década? La respuesta nos da una pista muy clara sobre el caos creativo que impera hoy en día en el estudio.

El rechazo que sacudió a Marvel

Originalmente, la quinta entrega de los Vengadores iba a llamarse The Kang Dynasty, con el personaje de Kang como el gran villano. Sin embargo, tras la salida de Jonathan Majors, todo el proyecto se vino abajo y tuvo que ser reformulado desde cero. Fue en ese momento cuando a Cretton le ofrecieron tomar el timón. Su respuesta fue un “no” rotundo, argumentando que no se sentía la persona adecuada para ese monstruo de producción.

Lo curioso es que, lejos de enojarse, Kevin Feige aceptó la negativa. Cretton recuerda que, al rechazar la oferta, mencionó al Trepamuros como su enfoque principal. “Me supuso un enorme alivio, porque pensé que diría: ¡Vale, nos vemos!”, confesó el director. Pero Marvel no quita el dedo del renglón tan fácil.

La insistencia detrás de cámaras

Meses después, Amy Pascal, productora estrella de la saga de Spider-Man, volvió a buscarlo con una oferta que no podía rechazar: “Aún no tenemos un guion, pero queremos de verdad que hagas esta película”. Para Cretton, el reto de darle una identidad propia al arácnido pesó más que el caos administrativo de las otras producciones. Aquí es donde en Tantita Tinta vemos una tendencia peligrosa: el estudio parece depender de parches creativos constantes en lugar de una planeación a largo plazo.

Un toque fresco en medio del lío

Para asegurarse de que su versión de Spider-Man no cayera en la “papilla audiovisual” (término que usamos mucho cuando las pelis se sienten todas iguales y sin alma), Cretton tomó una decisión estratégica: involucrar a Justin Kuritzkes, guionista de Rivales. Aunque Kuritzkes no aparece en los créditos oficiales, el director asegura que fue clave para escribir las escenas más emotivas y humanas de la cinta.

Esto desnuda una realidad poco conocida: mientras el público cree que una película es obra de dos o tres escritores, detrás hay un ejército de colaboradores trabajando a marchas forzadas. Cuando los guionistas principales, Chris McKenna y Eric Sommers, fueron absorbidos por las nuevas entregas de Vengadores, Cretton tuvo que ingeniárselas para mantener la calidad sin el apoyo esperado.

Al final del día, el caos en Marvel es evidente. Las presupuestos se disparan, los guiones se modifican sobre la marcha y los talentos tienen que hacer magia con lo que tienen a la mano. ¿Lograrán mantener el nivel? Solo el tiempo lo dirá, pero casos como este nos confirman que, a veces, decir “no” es la decisión más profesional que puede tomar un director en Hollywood.

Fuente: Espinof


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