Un susto ambiental que no termina en Sonora
Si vives en el norte del país, seguramente te enteraste del reciente caos ferroviario en Naco, Sonora. El pasado 25 de julio, un tren de Ferromex se descarriló y nos regaló una noticia que, aunque a veces parece que se nos olvida con el ritmo de la chamba diaria, tiene implicaciones serias para nuestro entorno. Se soltaron nada más y nada menos que 70,300 litros de hidrosulfuro de sodio en un arroyo. En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de investigar qué significa esto más allá del titular alarmante.
¿Qué es esa sustancia y por qué debería importarnos?
Para empezar, el hidrosulfuro de sodio no es agua con azúcar. Es una sustancia corrosiva usada en la industria minera y de papel que, al mezclarse con agua o aire, puede soltar sulfuro de hidrógeno: un gas con olor a huevo podrido que, en concentraciones altas, no es ningún juego. Expertos del Instituto Tecnológico de Sonora advierten que, aunque las lluvias recientes ayudaron a dispersar el gas, el peligro no se ha evaporado. El verdadero lío está bajo nuestros pies.
Lo que las autoridades dicen vs. la realidad del suelo
Mientras la empresa y algunos sectores oficiales mencionan que “no hay riesgo inmediato”, la realidad es que el monitoreo debe ser constante. La zona afectada abarca unos 1.7 kilómetros cuadrados, y aunque se han delimitado unos 5,207 metros cuadrados para estudios, la preocupación central es el agua subterránea. Si ese químico se filtra a los mantos acuíferos de los que beben las comunidades, podríamos estar hablando de un problema de salud pública que se asomaría apenas en los próximos meses o años.
Como bien señala el académico Antonio Romo Paz, este químico se debe tratar con la seriedad que le damos al cianuro. No se trata solo de limpiar el suelo visible, sino de garantizar que los pozos de agua sigan siendo seguros para las familias de la región.
¿Qué sigue ahora?
- Monitoreo riguroso: Los expertos sugieren un seguimiento puntual durante los próximos 6 a 12 meses.
- Transparencia total: La gente de Naco merece información clara y con base científica, no solo comunicados corporativos.
- Acción preventiva: Si los niveles de contaminación superan las normas, será necesario instalar plantas de tratamiento antes de que esa agua llegue a cualquier recámara o cocina de la zona.
En Tantita Tinta estaremos muy pendientes de cómo evolucionan los estudios de la Profepa y el INECC. Al final, proteger nuestros recursos naturales no es una opción, es una necesidad urgente. No podemos permitir que estos accidentes se vuelvan parte del “paisaje cotidiano” de nuestra entidad.
Fuente: WIRED en Español