¿La Canícula nos va a dejar a 50 grados? En Tantita Tinta te decimos qué onda
Si vives en México, seguro te ha pasado: llega julio y en los grupos de WhatsApp de la familia o en redes sociales empieza el drama. Que si ‘la Canícula va a estar infernal’, que si nos vamos a asar a 50 grados Celsius, o que si tenemos que sacar los ventiladores porque el calor será insoportable. Pero, ¿qué tanto de esto es real y qué tanto es solo puro ruido de internet?
En Tantita Tinta nos pusimos la bata de investigadores y, para no andar adivinando, platicamos con el experto José Martín Cortés, mejor conocido en el mundo meteorológico como InfoMeteoro. Él nos ayudó a separar la paja del trigo y a entender que este fenómeno es mucho menos dramático (y menos caluroso) de lo que nos han contado.
¿Qué es realmente la Canícula?
Primero, quitémonos la idea de que es una especie de ‘ola de calor’ masiva. En México, la Canícula no tiene nada que ver con subir la temperatura a niveles apocalípticos. José Martín lo deja clarísimo: ‘En México, la Canícula se refiere exclusivamente a una disminución de lluvias entre julio y agosto’. Punto. No hay más.
El malentendido viene de Europa, donde allá sí se asocia con el pico de calor del verano. Pero aquí, el protagonista no es el termómetro, sino la ausencia de nubes y agua. Así que, la próxima vez que leas que ‘va a arder el país’, recuerda que es un mito importado.
¿40 días exactos? Otro mito que se cae
Seguro has escuchado que la Canícula dura 40 días exactos, como si tuviera un reloj checador. Pues spoiler: es falso. No tiene ni fecha de inicio, ni de fin, ni una duración predeterminada. Puede que empiece en junio y se extienda hasta septiembre, o que simplemente no ocurra. De hecho, no se puede pronosticar; es un fenómeno que se analiza cuando ya pasó, midiendo la frecuencia de las lluvias.
¿Deja de llover por completo?
Para nada. Es un error pensar que el cielo se va a cerrar y no caerá ni una gota durante mes y medio. Lo que sucede es una ‘frecuencia menor’. Unos días llueve, luego hay una pausa de unos cuantos días (quizá 10) y después vuelve a llover. Es un patrón de altibajos, no un bloqueo total de las precipitaciones.
¿Puede no haber Canícula?
¡Claro que sí! Y esto es lo más interesante. La Canícula no es una obligación climática. Si las lluvias se mantienen constantes, simplemente no hay Canícula. Como nos explica nuestro experto, en 2024 las lluvias fueron tan constantes en julio, agosto y septiembre que, técnicamente, el fenómeno ni siquiera se presentó. Así que no te alarmes si escuchas noticias alarmistas; muchas veces solo buscan likes a costa de tu preocupación.
¿Cómo impacta a los ciclones?
Aquí hay un dato positivo. Durante este periodo, se forma un anticiclón que actúa como un escudo protector para el territorio mexicano, dificultando que las nubes se formen y, en cierta medida, alejando a los ciclones tropicales del Pacífico. Aunque no es una garantía absoluta, sí nos da un respiro en la temporada de huracanes.
En Tantita Tinta te recomendamos no caer en el pánico. El clima es complejo y, a veces, un poco más sencillo de lo que las ‘fake news’ nos quieren hacer creer. Mantente informado con fuentes serias y, por favor, ¡no creas todo lo que te llega por cadena de texto!
Fuente: Sopitas Geek