Cuando el sueño de una banda mexicana se vuelve gigante
Para nosotros en Tantita Tinta, hablar de rock mexicano es inevitablemente hablar de Zoé. ¿Te acuerdas de aquel momento en que anunciaron su primer concierto en el Estadio GNP Seguros? Lo que pintaba para ser una noche épica se convirtió rápidamente en un fenómeno rotundo de seis fechas consecutivas. Así de fuerte suena la música de León Larregui y compañía. A poco tiempo de aquel histórico despliegue, el misterio sobre lo que significó esa serie de conciertos se resuelve de la mejor manera: con una película.
Bajo el título ‘Memorex + Rexsexex y más’, esta cinta documental aterriza para recordarnos por qué la agrupación es considerada por muchos como la última gran banda de rock en nuestro país. Con una duración de poco más de tres horas, el filme no escatima en emociones, dudas y, sobre todo, en mucha nostalgia musical.
Detrás del escenario: Nervios y la cruda realidad del éxito
Llenar un recinto de la magnitud del Estadio GNP Seguros —con una capacidad que supera los 65 mil asistentes— parecía una misión imposible, incluso para una trayectoria tan sólida como la de Zoé. Rodrigo Guardiola, baterista del grupo y director de este proyecto cinematográfico, se adentra en el territorio más honesto del backstage para capturar las caras de incredulidad de sus propios compañeros.
En el documental podemos ver a una banda con los pies bien puestos sobre la tierra, confesando abiertamente que el miedo y la incertidumbre los invadieron antes de salir al escenario. ¿Podrían llenar siquiera una fecha? La respuesta no solo fue un rotundo sí, sino que arrasaron con seis funciones que hoy forman parte de los anales de la música en vivo en México.
Una conexión que trasciende generaciones
Uno de los puntos más entrañables que aborda la producción es el fenómeno generacional que rodea a Zoé. Para el equipo de Tantita Tinta, resulta fascinante ver cómo la banda logró algo muy complicado: mantener cautivo al público con el que crecieron hace dos décadas, mientras suman a una nueva ola de fans pertenecientes a la Generación Z.
- Familias unidas por la música: Es común ver en las salas de cine y en los conciertos a papás compartiendo los audífonos con sus hijos.
- Nuevos refugios sonoros: Los jóvenes de hoy han adoptado temas como “Azul” o “No hay mal que dure” como himnos modernos de su día a día.
- Vigencia absoluta: Ver canciones de la era de Rocanlover (2003) resonar con la misma fuerza que los sencillos actuales demuestra que su estilo no pasa de moda.
El poder de las canciones como narrativa
La música no solo suena de fondo; en ‘Memorex + Rexsexex y más’, las canciones fungen como el hilo conductor de las emociones. Cuando “Arrullo de estrellas” inunda la pantalla, es imposible no conmoverse al ver cómo este tema se ha convertido en un puente emocional entre madres e hijos, o en una dedicatoria a aquellos que ya no están.
Asimismo, el documental rinde un merecido homenaje al emblemático disco Memo Rex Commander y el Corazón Atómico de la Vía Láctea, el cual cumplió dos décadas de haber cambiado el rumbo comercial y artístico de la banda. Ver imágenes de archivo de aquellas grabaciones y regresar de golpe al presente nos ayuda a entender que este álbum funcionó como el punto de inflexión definitivo.
Un hito que merecía ser contado
En Tantita Tinta analizamos este estreno como una carta de amor a los fans que crecieron comprando discos físicos y a los que hoy descubren la música a través de plataformas digitales. Zoé demostró que las grandes bandas mexicanas siguen vivas, llenando estadios y dejando una huella imborrable en la cultura pop nacional. Si tuviste la fortuna de estar en alguno de esos seis conciertos, o si simplemente amas el buen rock hecho en casa, esta película es una parada obligatoria en tu agenda.
Fuente: Sopitas Musica