¿La maldición de los mutantes? Nada de eso
Si eres de los que, como nosotros en Tantita Tinta, creció pegado a la televisión cada sábado por la mañana esperando las aventuras de Wolverine y compañía, seguramente te enteraste del alboroto que se armó tras bambalinas. La salida de Beau De Mayo, el cerebro detrás del éxito de la primera entrega, nos puso a todos los fans con los nervios de punta. ¿Podría Marvel mantener el nivel sin él? La respuesta corta es un rotundo sí, y nos atrevemos a decir que lo que viene es todavía más emocionante.
Una carta de amor que supera la nostalgia
A veces, las secuelas caen en el error de vivir solo del recuerdo. Pero X-Men ’97 logra algo más difícil: replicar la emoción pura de comprar el cómic recién salido del puesto de revistas. Es esa sensación de urgencia, de no querer soltar la página, la que hace que la serie se sienta fresca en un mar de adaptaciones de superhéroes que a veces se sienten hechas con molde.
La estructura de esta segunda temporada es, simple y sencillamente, una genialidad. En lugar de enredarnos con saltos temporales que solo dan dolor de cabeza, el equipo creativo liderado ahora con mayor peso por JB Ballard, ha logrado tejer una narrativa donde el caos del tiempo se siente lógico. Tenemos a la Patrulla-X dispersa: algunos perdidos en el pasado, otros intentando sobrevivir en un futuro donde Apocalipsis ha dejado su huella de forma implacable.
Apocalipsis: El villano que necesitábamos
Si algo nos dejó con la boca abierta, es el despliegue del ascenso de Apocalipsis. Los episodios dedicados a los orígenes de En Sabah Nur, enfrentándose a Rama Tut, son una joya visual. Para que te des una idea del nivel de producción, si quisiéramos comprar hoy el acceso a contenido premium de alta calidad similar, estaríamos hablando de suscripciones que rondan los 180 a 250 MXN mensuales, pero la calidad que Marvel pone aquí en pantalla se siente como si estuvieran lanzando una película de alto presupuesto cada semana.
A continuación, te desglosamos por qué la temporada no te va a soltar:
- Narrativa precisa: Se nota el trabajo fino para que cada episodio, ya sea en el presente o en el pasado, sume al gran rompecabezas.
- Fan service con propósito: Los cameos y las referencias a los cómics no se sienten forzados; son guiños que agradecemos quienes llevamos décadas siguiendo a los mutantes.
- Ritmo trepidante: Tras un primer episodio de reencuentro, la serie acelera y no suelta el acelerador, regalándonos escenas que se quedan grabadas en la retina.
¿Qué nos espera en el futuro?
Aunque no queremos arruinarte la experiencia con spoilers, el segundo episodio marca un punto de inflexión maravilloso. El equipo de guionistas parece haber tomado las riendas con una seguridad envidiable. Si la primera mitad de esta temporada es un indicativo de lo que está por venir, prepárate, porque los mutantes han vuelto para reclamar su trono como los reyes de la animación.
En Tantita Tinta estamos convencidos: esto no es solo un producto para los que vivimos los 90. Es una cátedra de cómo hacer televisión animada con alma. Si te consideras fan de Marvel, marca tu calendario, porque la espera valdrá cada segundo.
Fuente: Espinof