Detrás de la leyenda: Cuando el hombre supera al mito
En Tantita Tinta nos encanta sumergirnos en las historias que van mucho más allá de los reflectores. La lucha libre mexicana es un universo mágico donde las caretas y las mallas esconden a dioses de carne y hueso. Sin embargo, pocas veces tenemos la oportunidad de mirar directo a los ojos —unos muy penetrantes, por cierto— al ser humano que habita bajo el legendario personaje. Con más de cuatro décadas de trayectoria ininterrumpida sobre el enlonado, Blue Demon Jr. ha decidido ponerle pausa a las rudezas y regalarnos una ventana muy íntima a su vida con su nuevo libro: El Último Demonio.
Editado bajo el sello de Grijalbo y escrito por Óscar Fernández, este título no es una biografía convencional; es un grito de supervivencia, un recorrido por las entrañas de la Ciudad de México y una carta de amor a la disciplina más feroz del pancracio nacional. El equipo de Tantita Tinta te cuenta todos los detalles de esta joya literaria que ya está disponible en librerías y formato digital por unos $350 pesos mexicanos.
De ‘Toto’ en la Gustavo A. Madero al encordado
Para entender al monstruo sagrado de la lucha libre, primero hay que conocer a “Toto”. Así le decían de pequeño en la bulliciosa colonia Industrial, allá en la alcaldía Gustavo A. Madero, cerquita de la estación del metro Potrero. En aquellos años infantiles, por las calles desfilaba un señor con un oso y un pandero; su abuelita, para entretenerlo, le cantaba aquello de “baila el oso, to-to-to”, bautizándolo sin saberlo con un apodo que marcaría sus primeros años.
Pero la infancia de Toto estuvo lejos de ser un cuento de hadas. En sus páginas, el libro desgarra el alma al relatar pasajes sumamente crueles donde el pequeño sufrió violencia extrema por parte de la entonces pareja de su madre biológica —quien por cierto era Ileana Urueta, hija del famoso cineasta Chano Urueta—. El pequeño, harto del maltrato y con un diente roto, tomó una decisión que cambiaría su destino: escapó y buscó refugio con el mismísimo Blue Demon, aquel héroe que en la pantalla grande peleaba contra momias y hombres lobo, pero que en la vida real se convirtió en su salvador y, eventualmente, en su padre.
La dura batalla contra el cáncer y la negativa de un padre
Convertirse en la continuación de una leyenda no fue miel sobre hojuelas. El camino estuvo empedrado de dolor físico y emocional. Aunque hoy lo vemos como una mole imponente, Blue Demon Jr. tuvo que sudar sangre para ganarse el respeto del patriarca, quien inicialmente se negaba rotundamente a heredarle la máscara. “Para que yo pudiera ser luchador primero tuve que ser costal de varios compañeros”, confiesa el gladiador entre risas cómplices, recordando cómo le rompieron la nariz y le luxaron los hombros antes de recibir el visto bueno.
Por si fuera poco, el ring no fue su único contrincante mortal. El enmascarado enfrentó durante casi una década un linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer que atacó sus ganglios linfáticos. En los momentos más críticos, su padre le suplicó que colgara las botas para salvar la vida. La respuesta del Junior demostró de qué pasta está hecho: si la muerte lo iba a alcanzar, prefería mil veces que fuera arriba del cuadrilátero, defendiendo el legado del Demonio Azul.
Un legado que huele a infancia y tradición chilanga
Entre anécdotas de filmaciones de época con Pedro Infante y Germán Valdés “Tin-Tan” en las calles de la colonia Industrial, Blue Demon Jr. cierra un ciclo estelar para abrir paso a una nueva etapa dedicada a la enseñanza y a su familia. Nos platica que extraña los sabores norteños de su madre, como las gorditas de harina y los huevos rancheros con frijoles y salsa de queso, sin olvidar los romeritos navideños con tortitas de camarón.
Hoy, tras más de 80 años combinados de dinastía azul sobre los encordados (sumando los 40 de su padre y los 41 suyos), el luchador se quita la máscara ante sus lectores para demostrar que las leyendas más grandes son aquellas que sangran, lloran y se levantan. En Tantita Tinta estamos seguros de que esta lectura obligada te atrapará desde la primera página.
Fuente: Sopitas Cine y TV