¿El fin de una era o un berrinche de leyenda?
En Tantita Tinta siempre hemos dicho que el futbol es mucho más que 22 personas corriendo detrás de un balón; es pasión, política y, a veces, un auténtico lío de intereses. Esta vez, el drama ha llegado a la cúpula de la FIFA, y no de un jugador cualquiera. Estamos hablando de Luis Figo, la leyenda portuguesa, quien ha alzado la voz para pedir, sin pelos en la lengua, que Gianni Infantino abandone la presidencia de la organización.
Todo este alboroto comenzó tras el fallido plan de Infantino por vender el Mundial a inversión privada. Para muchos, esto fue la gota que derramó el vaso, demostrando que la prioridad de la actual administración no es precisamente el crecimiento del deporte, sino engrosar los estados de cuenta de unos cuantos.
¿Qué le achaca Figo al mandamás de la FIFA?
La relación entre Figo e Infantino no siempre fue tensa; de hecho, en 2016, el exjugador del Real Madrid y el Barcelona le dio su voto de confianza cuando Gianni llegó al poder. Sin embargo, la decepción es evidente y profunda. Según Figo, el presidente ha mentido a los aficionados y a los jugadores bajo el disfraz de “buscar el bien del futbol”.
En un mensaje contundente en sus redes sociales, Figo fue directo al grano: “Infantino ha degradado el cargo que prometió elevar. Ha mentido, engañado e intentado engordar su propio nido a expensas del deporte que se supone que debe servir”.
¿Se quedó sin aliados? Hasta Trump figura en el lío
En Tantita Tinta analizamos el contexto político que rodea esta exigencia. Se ha rumoreado mucho sobre la cercanía de Infantino con figuras de alto calibre, buscando siempre quedar bien y asegurar su puesto. Figo dejó caer una bomba al sugerir que incluso Donald Trump —quien en su momento recibió el Premio FIFA al Deporte por la Paz— parece haberle dado la espalda al dirigente.
La lista de apoyos que se han esfumado es larga: asesores cercanos, personal senior y la gran mayoría de quienes dedican su vida al futbol parecen estar hartos. Como bien sentenció Figo: “Es demasiado tarde para salvar su dignidad, pero no es demasiado tarde para salvar el futbol. Debería irse. Ahora”.
¿Qué sigue para la FIFA?
Las alarmas están encendidas. Se convocó a una reunión de emergencia en Marruecos para este 5 de agosto, y las especulaciones sobre si Infantino presentará su renuncia están a todo lo que da. ¿Estamos ante un cambio de mando inminente o es solo otra tormenta en un vaso de agua dentro de la burocracia del balompié mundial?
Mientras tanto, los aficionados se preguntan cuánto dinero representa el negocio del que tanto se quejan. Si consideramos los contratos multimillonarios que rodean a los eventos FIFA, estamos hablando de cifras que superan los cientos de miles de millones de pesos mexicanos, una cantidad que mueve voluntades y, evidentemente, causa grietas en las instituciones.
Desde nuestra trinchera, estaremos al pendiente de lo que ocurra en Marruecos. El futbol necesita transparencia, y si una voz como la de Figo resuena tan fuerte, es porque algo huele a podrido en la FIFA.
Fuente: Sopitas Geek