La era de la transparencia digital ha llegado
¿Alguna vez te has quedado mirando un video en tu celular, dudando si lo que ves es real o una creación de una computadora? No te preocupes, no eres el único. El mundo digital se ha vuelto un lugar confuso, y por eso, en Tantita Tinta, nos pusimos a analizar la nueva jugada de la Unión Europea para poner orden en el caos de la inteligencia artificial.
A partir de este 2 de agosto, las empresas tecnológicas que operan en el bloque europeo tienen una nueva chamba: deberán marcar claramente cualquier contenido —ya sea texto, imagen o audio— que haya sido cocinado con IA, especialmente si toca temas de interés público. Esto no es solo un capricho administrativo; es una estrategia para frenar la desinformación y esos famosos deepfakes que tanto drama causan en redes sociales.
¿Qué significa esto para los usuarios?
La nueva Ley de Inteligencia Artificial busca que el usuario siempre sepa con quién (o con qué) está interactuando. Por ejemplo, si te metes a un chat para pedir ayuda, el sistema está obligado a decirte desde el primer segundo que es un asistente artificial. Como dice Henna Virkkunen, una de las figuras clave en este tema en Europa: “Los ciudadanos tienen derecho a saber si lo que leen o escuchan fue creado por una máquina”. Al final del día, la confianza es lo que mantiene a flote nuestra sociedad digital.
¿Qué contenidos tendrán esta etiqueta obligatoria?
- Imágenes y videos: Todo lo que parezca una persona, objeto o evento real pero que haya sido generado o alterado por IA.
- Textos: Aquellos artículos o notas informativas que no hayan pasado por un ojo humano y que no tengan una responsabilidad editorial clara.
¿Hay excepciones? ¡Claro que sí!
No todo será una etiqueta gigante. Si un artista usa IA para crear una pieza satírica, una ficción o una obra de arte, la norma es más flexible. La idea es no matar la creatividad, sino evitar que la gente crea que una noticia falsa es algo real. Además, si el contenido se usa para investigaciones criminales o para prevenir delitos, las reglas son distintas.
El “Efecto Bruselas”: ¿Por qué nos debería importar en México?
Quizá pienses: “Pero eso es allá, en el otro lado del mundo”. Aquí es donde entra lo interesante. Las grandes tecnológicas, para no complicarse la existencia desarrollando políticas diferentes para cada país, suelen adoptar el estándar más alto. A esto le llaman el “Efecto Bruselas”. Muchas empresas, incluso las que no están en Europa, están ajustando sus algoritmos para alinearse con lo que pide la UE.
En el equipo de Tantita Tinta creemos que este es apenas el principio. Aunque algunas tecnológicas, como Google, advierten que el exceso de etiquetas podría confundir más de lo que ayuda, la tendencia es clara: el internet del futuro será un lugar donde el origen de los contenidos deberá estar a la vista de todos.
Las plataformas tienen hasta el 2 de diciembre para ponerse al corriente. Si no lo hacen, prepárense para multas que, aunque aún no sabemos exactamente de cuánto serán, seguramente harán que más de un directivo sude frío. Si hacemos una conversión de referencia, las sanciones suelen ser millonarias, a veces comparables a multas corporativas que superan los cientos de millones de pesos mexicanos, dependiendo de la gravedad del asunto.
¿Tú qué opinas? ¿Crees que estas etiquetas realmente nos ayudarán a confiar más en lo que vemos en pantalla o solo es puro papeleo digital? ¡Te leemos!
Fuente: WIRED en Español