Un paso firme hacia el sueño mundialista
En Tantita Tinta no quitamos el dedo del renglón y esta vez nos enfocamos en el camino que está labrando nuestra Selección Mexicana Sub-20. El Estadio Cuauhtémoc, en la angelópolis, fue testigo este lunes de una victoria que sabe a gloria: un 2-0 frente a Costa Rica que, más que tres puntos, nos dejó claro que este grupo tiene el carácter necesario para enfrentar cualquier tormenta.
Bajo la dirección de Álex Diego, el equipo azteca se plantó en la cancha con la convicción de quienes saben que este torneo es el trampolín no solo para el Mundial Sub-20 de 2027, sino también para el gran sueño de estar presentes en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El trámite del partido: Un primer tiempo de control
Desde el arranque, el duelo fue trabado. Costa Rica llegó con la intención de cerrar espacios, pero el Tricolor mantuvo la calma. Fue al minuto 41 cuando la balanza se inclinó a nuestro favor. Santiago Sandoval, tras una incursión intensa en el área tica, provocó el contacto de Walter Ramírez que el silbante no dudó en marcar como pena máxima. Hugo Camberos, el encargado de la responsabilidad, hizo gala de sangre fría y colocó el 1-0 con un disparo potente que dejó sin opciones al arquero tico, Ian O’rourke.
A prueba de fuego: Sacar el resultado con diez hombres
La segunda mitad trajo consigo un momento de máxima tensión. Apenas al minuto 50, el guardameta mexicano Sebastián Liceaga salió del campo tras recibir una tarjeta roja directa tras un choque accidental pero imprudente contra Gabriel Sibaja. En ese instante, el panorama se tornó oscuro. El estratega Álex Diego tuvo que mover sus piezas, sacrificando a Juan Sigala para darle entrada al arquero suplente, Cristo Navarrete. Jugar con un hombre menos durante casi todo el segundo tiempo es una prueba de fuego que pocos equipos superan con nota alta.
Sin embargo, el equipo se cerró atrás y, fieles al estilo mexicano de no rendirse, encontramos el segundo al 59’. En un contragolpe quirúrgico, Samir Inda filtró para Sandoval, cuyo remate terminó por ser desviado por Emmanuel Brenes, mandando el esférico al fondo de las redes y sentenciando el marcador final de 2-0.
¿Qué sigue para México?
Con este resultado, México se instala en la cima del Grupo B con una cosecha perfecta de seis puntos. Recordemos que el equipo venía de vapulear 3-0 a Antigua y Barbuda, por lo que el ánimo está a tope. El próximo reto será este jueves 30 de julio, nuevamente en el Estadio Cuauhtémoc, en punto de las 19:00 horas, donde enfrentaremos a Guatemala.
Para nosotros en Tantita Tinta, lo más rescatable no es solo el marcador, sino la capacidad de respuesta. Demostrar que se puede ganar incluso cuando el destino parece jugar en contra es la marca registrada de los equipos que llegan lejos. ¿Será este el grupo que nos regale las alegrías que tanto esperamos en los próximos años? La mesa está puesta.
Fuente: Mediotiempo