La fachada perfecta en alta mar
En Tantita Tinta siempre hemos dicho que la realidad supera a la ficción, y esta vez no es la excepción. Lo que parecía una operación pesquera común y corriente frente a las costas de Manta, en Ecuador, resultó ser un engranaje clave para el trasiego internacional de drogas hacia nuestro país. Estados Unidos ha destapado una red que operaba bajo el disfraz de barcos pesqueros, pero que en realidad funcionaba como una gasolinería flotante para los cárteles mexicanos.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. puso la lupa sobre diez buques, ocho personas y seis empresas ecuatorianas. ¿Su modus operandi? Transferir cocaína de forma sigilosa en medio del Pacífico a lanchas rápidas que, con motores potentes, cortan las olas rumbo al norte para entregar el cargamento al Cártel de Sinaloa y al CJNG.
De la pesca al crimen: un negocio de miles de millones
El informe estadounidense es contundente: la industria pesquera ecuatoriana ha sido infiltrada por organizaciones criminales como Los Choneros y Los Lobos, que actúan en alianza con el narco en México. Se estima que este tráfico genera ingresos millonarios —cifras que superan los miles de millones de pesos—, convirtiendo a Ecuador en un punto de partida estratégico que el gobierno estadounidense no está dispuesto a ignorar.
Para que te des una idea del nivel de organización, estas embarcaciones no solo llevan droga; funcionan como centros de logística. Gracias al combustible subsidiado por el gobierno ecuatoriano, estos pesqueros abastecen de gasolina, víveres y hasta servicios médicos a las lanchas cargadas de droga, asegurando que el producto llegue sin contratiempos a costas mexicanas.
Los nombres detrás de la red
El Departamento del Tesoro puso bajo la mira a figuras clave, como el clan familiar detrás de la empresa Arcasdenoe SA, encabezado por Alfonso Mero Mero y sus hijos. Se les acusa de traficar miles de kilos de cocaína. A esta lista se suma Jimmy Leonidas Alarcón Holguín, quien controlaba cinco empresas pesqueras, entre ellas Alho Fish SA y Negocios Jimar SAS, dedicadas a la logística del combustible para los narcos.
La lista de buques sancionados incluye nombres que intentan pasar desapercibidos, pero que ahora están en la lista negra internacional:
- Todos Vuelven
- Arca de Noé (en todas sus variantes, incluyendo Jr, III, IV y V)
- Conquista
- Siempre mi arca
- Rey de arca
- Costa Marlin
- Solo es mejor
¿Qué significa esto para los implicados?
Para nosotros en Tantita Tinta, esto marca un antes y un después en cómo se persigue el dinero del narco. Las sanciones no son un juego: el sistema financiero estadounidense se cierra por completo para estas personas y empresas. Se les congelan bienes, propiedades y, lo más importante, se les bloquea cualquier transacción bancaria. En resumen, se les acaba la fiesta y el acceso a los dólares.
Esta medida es un duro golpe, pero también nos recuerda la complejidad de una red que ha logrado infiltrarse en sectores productivos legítimos. El reto para las autoridades es enorme: separar el trabajo honesto de los pescadores ecuatorianos de esta red criminal que usa el mar como su autopista privada.
Fuente: Bloomberg Cripto