Un escape de película a solo unos minutos de la ciudad
¿Alguna vez has sentido que la rutina en la CDMX te está absorbiendo? Si buscas una escapada diferente, lejos del ruido de los cláxones y el estrés del tráfico, en Tantita Tinta encontramos un spot que parece sacado directamente de una película de época. Se trata del Laberinto del Ajusco, un jardín de diseño europeo que nos regala un respiro entre la neblina y la naturaleza volcánica de Tlalpan.
Este lugar no es solo un jardín bonito; es una experiencia que pone a prueba tu sentido de la orientación. Imagina muros vegetales de más de dos metros de altura que, al estilo de los jardines ingleses, te obligan a desconectarte de todo. Aquí, perderse no es un error, es parte de la regla.
¿Por qué este laberinto es una joya oculta?
El recorrido, que puede tomarte unos 50 minutos si no eres un experto en acertijos, está diseñado para confundir hasta al más listo. Entre pasillos angostos, corredores que parecen infinitos y caminos que terminan en “callejones sin salida”, el laberinto se convierte en el lugar perfecto para poner a prueba tu paciencia o, simplemente, para jugar a ser el protagonista de un cuento medieval.
Pero el misterio no acaba en los arbustos. Una vez que logras salir, te recibe una réplica de un castillo inglés. Este edificio no es solo una fachada espectacular; funciona como un museo lleno de antigüedades, libros y rincones que te transportan a otra época. Para nosotros en Tantita Tinta, lo más fascinante es saber que este sitio no es un set de filmación abandonado, sino la residencia privada de su creador, Ignacio Figueroa.
De un viaje a Europa a las faldas del Xitle
La historia detrás de este lugar es digna de contarse. Resulta que en 1988, tras visitar el condado de Kent en el Reino Unido y maravillarse con el Castillo Hever (donde vivió Ana Bolena), Figueroa decidió traerse un pedacito de Inglaterra a la CDMX. Aprovechando el suelo volcánico rico en nutrientes tras la erupción del Xitle, logró que su sueño botánico echara raíces en el kilómetro 14.5 de la carretera Picacho-Ajusco.
¿Qué necesitas saber para tu visita?
Si te animas a ir este fin de semana, aquí te dejamos la guía básica para que no tengas líos:
- Ubicación: Camino Viejo al Maninal Número 13, kilómetro 15 de la carretera Picacho-Ajusco.
- Costo: La entrada general es de $100 MXN por adulto y $50 MXN para los pequeños menores de 12 años.
- Experiencia completa: Si de plano quieres desconectarte, puedes acampar en el lugar por $250 MXN la noche.
- Comida: No te vayas sin probar algo en su restaurante campestre. Tienen pizzas al horno y cortes que caen de maravilla con el frío de la montaña.
El horario es de lunes a domingo de 9:30 AM a 7:00 PM. Recomendamos llegar temprano, porque el clima del Ajusco puede cambiar rápido y, la verdad, disfrutar del bosque con un café en mano después de resolver el laberinto es un plan insuperable.
Fuente: Sopitas Musica