¡Ni con todos los millones! El INAH le pone un alto a influencer que quería casarse en el Castillo de Chapultepec

¿La boda del siglo o un simple malentendido digital?

En Tantita Tinta siempre hemos dicho que en internet, si algo parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea. Y la reciente polémica que involucra a una creadora de contenido y nuestro histórico Castillo de Chapultepec no es la excepción. La historia nos mantuvo al filo de la butaca: una influencer afirmó haber cotizado el icónico recinto para su boda por la módica cantidad de 1 millón de pesos mexicanos. ¿El resultado? Un desmentido oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que nos recordó que, en México, nuestra historia no tiene precio (y mucho menos un tabulador para pachangas).

El “chismecito” que se hizo viral

Todo comenzó con un video de Estefanía Coppola, quien, cámara en mano, presumía un recorrido exclusivo por el Castillo. Según su relato, el acceso VIP incluía entrar en auto y un tour nocturno con la intención de decidir si ahí se celebraría su gran día. Su padre, en el mismo material, llegó a comentar que el precio de 1 millón de pesos le parecía hasta “barato” para semejante escenario.

Para nosotros en Tantita Tinta, este caso es el ejemplo perfecto de cómo el alcance de un video puede distorsionar la realidad. La narrativa de la influencer sugería que, con el presupuesto adecuado, las puertas de este museo nacional se abrían para eventos sociales. Sin embargo, el INAH no tardó ni un segundo en poner los puntos sobre las íes.

La postura tajante del INAH

El instituto fue contundente: “Es falso que el Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, haya rentado sus instalaciones para alguna actividad de corte social”. En un comunicado oficial, aclararon que lo que la creadora de contenido vivió fue, sencillamente, uno de los recorridos culturales habituales que se ofrecen al público general.

¿Qué es lo que realmente permite el reglamento?

  • Eventos estrictamente culturales.
  • Actividades de corte académico.
  • Visitas guiadas bajo estricta supervisión.

El INAH precisó que Coppola formó parte de un grupo de 20 personas que accedió a las áreas abiertas al público, cumpliendo con la normatividad vigente. Nada de alfombras rojas para invitados a una boda ni permisos especiales para convertir nuestro patrimonio en un salón de fiestas.

¿Por qué es importante esta aclaración?

Más allá del drama digital, este episodio pone sobre la mesa la importancia de cuidar nuestros monumentos nacionales. El Castillo de Chapultepec es un espacio que resguarda gran parte de nuestra identidad mexicana. Si permitiéramos que el acceso se basara en la capacidad económica de quienes quieren presumir su estatus en redes sociales, perderíamos la esencia pública y educativa del lugar.

En Tantita Tinta analizamos este tipo de situaciones porque nos preocupa la desinformación. A veces, por conseguir un par de vistas más, se lanzan afirmaciones que confunden a la audiencia y ponen en entredicho la gestión de nuestras instituciones culturales. Al final del día, el Castillo de Chapultepec seguirá ahí, majestuoso, custodiando la historia de México, pero definitivamente no será el escenario de ninguna boda millonaria.

Así que, si tenían pensado lanzar la casa por la ventana y convertir el Castillo en su jardín de eventos, mejor vayan buscando otra opción. Porque, al menos por ahora, el INAH tiene la última palabra: la historia no se renta.

Fuente: Sopitas Deporte


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