¿El futuro es hoy? La realidad laboral de los jóvenes mexicanos
Si alguna vez has sentido que buscar tu primer trabajo es como intentar entrar a un club exclusivo donde te piden una identificación que no tienes, no estás solo. En Tantita Tinta sabemos que el panorama para los jóvenes en México es, siendo honestos, un tanto frustrante. Recientemente, el Congreso de la Unión alzó la voz para señalar una realidad que ya no se puede ignorar: hay más de 15 millones de jóvenes en nuestro país que no están logrando insertarse en el mercado laboral formal.
La Comisión Permanente ha lanzado un llamado urgente a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), así como a sus contrapartes en los 32 estados, para que se pongan las pilas. La exigencia es clara: necesitamos estrategias reales, no solo promesas, para combatir el desempleo juvenil.
¿Qué dicen las cifras?
El INEGI no miente. Para el primer trimestre de 2025, México contaba con poco más de 30 millones de personas entre los 15 y 29 años. De este grupo, 15.9 millones forman parte de la Población Económicamente Activa (PEA). Sin embargo, la gran mayoría de ellos se enfrenta a muros invisibles que les impiden conseguir una vacante digna.
El problema no es la falta de capacidad, sino el famoso círculo vicioso: “No te contrato porque no tienes experiencia, y no tienes experiencia porque no te contrato”. Este paradigma está dejando fuera a miles de talentos que tienen todas las ganas de sumar a la economía nacional.
El reto del primer empleo: un laberinto sin salida
Desde nuestra redacción en Tantita Tinta, analizamos que el problema va más allá de la falta de puestos. Según el diagnóstico laboral para 2025-2026, el IMSS registró la creación de apenas 207 mil 604 plazas formales. ¿El problema? Esa cifra es insuficiente para absorber a todos los jóvenes que terminan sus estudios o que deciden entrar al mundo laboral cada año.
Para dimensionar el impacto económico, pensemos que muchos de estos jóvenes terminan aceptando empleos informales, sin prestaciones, sin acceso a vivienda o a un retiro digno. En términos de impacto social, esto perpetúa la brecha de desigualdad en el país.
¿Qué sigue ahora?
La propuesta del Congreso busca obligar al gobierno federal y a las entidades estatales a crear mecanismos de intermediación. Es decir, puentes directos entre las universidades, los centros de capacitación y las empresas. La meta es facilitar esa primera chamba que les abra las puertas a una carrera profesional estable.
Para nosotros, el punto clave no es solo crear empleos por volumen, sino asegurar que sean puestos de calidad, con sueldos competitivos y que, sobre todo, permitan un verdadero crecimiento profesional. La juventud no es solo el futuro, es el motor que mueve al México de hoy, y desperdiciar ese talento es un lujo que no nos podemos dar.
¿Tú qué opinas? ¿Cuál fue el mayor obstáculo que enfrentaste al buscar tu primer empleo? En Tantita Tinta queremos leer tus experiencias y conocer cómo percibes el mercado laboral actual.
Fuente: El Universal