El fenómeno de ‘Niu Lai’: ¿Por qué una cinta mal hecha está rompiendo la taquilla?
En Tantita Tinta siempre decimos que el cine es impredecible, pero lo que está pasando en China con la película Niu Lai desafía cualquier lógica de Hollywood. Imagina una cinta de animación con una calidad visual que, siendo generosos, podríamos calificar como ‘cuestionable’, y que aun así, está codeándose en recaudación con blockbusters de alto presupuesto como las nuevas entregas de Spider-Man. ¿Es el nuevo fenómeno de culto o simplemente un chiste colectivo que se les salió de las manos?
El internet chino, específicamente en la red social Weibo, ha dictado sentencia: “Quizás te arrepientas durante los 80 minutos que dura, pero si no la ves, te arrepentirás el resto de tu vida”. Y es que el morbo vende, y mucho.
Un presupuesto que no alcanza ni para un café
Detrás de este proyecto se encuentra una historia casi casera. Xin Yumeng y Sun Lifang, un dúo de madre e hijo, se aventuraron a crear esta odisea onírica sobre una vaca. Sin estudios de animación detrás ni grandes presupuestos, dedicaron cinco años a este proyecto. Para que te des una idea, el presupuesto inicial fue de apenas unos cientos de yuanes —una cantidad ridícula comparada con los millones de dólares que se invierten en cualquier producción animada—. Al tipo de cambio actual, estaríamos hablando de una cantidad casi simbólica en pesos mexicanos.
El resultado es una obra donde la madre y el hijo no solo escribieron y dirigieron, sino que también hicieron la fotografía, el montaje, la música y hasta prestaron sus voces. El acabado es… digamos, peculiar. Es lo que en el equipo de Tantita Tinta llamamos el efecto “The Room”: es tan mala, tan fuera de lugar y tan desconcertante, que se vuelve una pieza de entretenimiento obligatorio.
De la nada al estrellato: Las cifras que no tienen sentido
Cuando la película aterrizó en 245 salas el pasado 5 de agosto, nadie apostaba por ella. Los primeros diez días fueron desoladores, recaudando apenas unos 21,000 pesos mexicanos. Sin embargo, el fenómeno viral comenzó a correr como pólvora. El boca a boca, mezclado con el puro cachondeo de ver qué tan mal podía salir la animación, catapultó la cinta.
Hoy, Niu Lai suma más de 65 millones de pesos mexicanos. En un giro irónico del destino, esta producción de bajo costo se ha posicionado entre las diez películas de animación más vistas del año en China. Compite en taquilla con producciones masivas y se ha convertido, técnicamente, en uno de los negocios más rentables en la historia del cine asiático.
¿Llegará a nuestro país?
La gran duda es si veremos este desastre creativo en las salas de México o en alguna plataforma de streaming. Por ahora, el mundo observa con curiosidad cómo esta fábula bovina ha logrado lo que cientos de estudios intentan con millones de dólares: capturar la atención global a través de la autenticidad (y el caos absoluto).
Para nosotros en Tantita Tinta, este caso es un recordatorio fascinante de que, a veces, la audiencia no busca la perfección técnica, sino una experiencia que dé de qué hablar. Si alguna vez tienes la oportunidad de verla, prepárate para no entender absolutamente nada, pero seguramente te divertirás contando por qué no pudiste apartar la vista de la pantalla.
Fuente: Espinof