Más allá de los 90: Lo que realmente pasó con Gregg Alexander después de New Radicals

¿Qué pasó con el genio detrás de ‘You Get What You Give’?

Si te pones nostálgico cada vez que suena “You Get What You Give”, no estás solo. Para muchos, Gregg Alexander y su banda, New Radicals, se quedaron congelados en el tiempo como un one-hit wonder de finales de los 90. Después de que su álbum Maybe You’ve Been Brainwashed Too (1998) dominara las estaciones de radio, la banda desapareció del mapa tan rápido como llegó. Pero, ¿se retiró Alexander a vivir de sus regalías en una isla privada? La respuesta es un rotundo no.

En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de seguirle la pista a este genio musical que, lejos de dejar la chamba, decidió alejarse de los reflectores para convertirse en una pieza clave (y muy bien pagada) de la industria tras bambalinas.

De componer para leyendas a ganar un Grammy

Gregg Alexander nunca dejó de escribir éxitos. ¿Te suena la canción “The Game of Love”? Sí, ese hitazo que Santana popularizó con la voz de Michelle Branch. Pues resulta que esa joya salió de la mente de Alexander, quien se llevó a casa un Grammy por ese trabajo. Lo curioso es que antes de elegir a Branch, se consideraron voces como la de Tina Turner o Macy Gray, pero el sello distintivo de Gregg prevaleció.

Pero el éxito no paró ahí. También fue el artífice de “Life is a Rollercoaster” de Ronan Keating, que alcanzó el primer lugar en las listas del Reino Unido, y colaboró en el éxito “Inner Smile” de la banda Texas. Como dato curioso: Alexander tenía esa canción guardada bajo el brazo durante una década antes de que viera la luz.

El origen de un himno inesperado: “Murder on the Dancefloor”

Si pensabas que el hit más grande de Sophie Ellis-Bextor era una casualidad, piénsalo dos veces. La icónica “Murder on the Dancefloor” es, en realidad, una creación de Gregg Alexander. Según cuenta la historia, la inspiración le llegó de la forma más mundana posible: su Ford Mustang no encendía una noche que quería irse de fiesta. Frustrado, tomó su guitarra del asiento trasero y, al intentar improvisar, nació ese coro que hasta la fecha nos pone a bailar a todos.

Alexander ha confesado que, en su momento, tuvo que decidir si lanzaba “Murder” o “You Get What You Give” como primer sencillo. Al final, se decantó por la segunda, calificándola como su “obra maestra”, mientras que a la primera la consideraba un “monstruo” comercial.

Del Oscar a la lucha social

Su talento llegó hasta la pantalla grande. En 2014, coescribió “Lost Stars” para la película Begin Again, interpretada por Adam Levine. Esta canción le valió una nominación al Oscar a “Mejor Canción Original” en 2015. Aunque el premio se lo llevó John Legend por “Glory”, Gregg ya puede presumir que estuvo rozando la estatuilla dorada.

Lo más interesante es que, mientras acumulaba triunfos, Alexander se alejó del estilo de vida de celebridad. Se ha dedicado a causas sociales, apoyando la defensa del agua potable y promoviendo el famoso “Impuesto Robin Hood”, una iniciativa para gravar transacciones financieras con el fin de combatir la pobreza. En números, si pensamos en el impacto de sus proyectos sociales frente a la desigualdad, estamos hablando de propuestas que buscan mover presupuestos de miles de millones de pesos para mejorar las condiciones de vida de los más necesitados.

El regreso inesperado en 2026

Ahora, en este agosto de 2026, Gregg Alexander ha decidido sacudir el polvo y reunirse con New Radicals para lanzar “One Night Only Break Loose Break Free”, parte de la banda sonora de la película One Night Only. No es que la banda haya vuelto con una gira mundial, pero nos recuerda que Gregg nunca se fue; simplemente estaba ocupado siendo una leyenda en las sombras.

Fuente: Sopitas Geek


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