El caos detrás de escena en Marvel Studios: Cuando decir ‘no’ es la mejor estrategia
En Tantita Tinta siempre hemos sido fans de analizar lo que pasa detrás de la magia de Hollywood, y esta vez, el drama nos llega directamente desde las oficinas de Marvel Studios. Recientemente salió a la luz una historia que, más que un simple chisme de pasillo, nos pinta de cuerpo entero cómo está operando la maquinaria del gigante de los superhéroes: Destin Daniel Cretton, el director que nos entregó joyas con una dirección sólida y una acción que no parece salida de una computadora de hace diez años, tuvo la oportunidad de oro de dirigir Vengadores: Doomsday, y la rechazó de inmediato.
¿Qué pasó? ¿Se volvió loco? En realidad, la respuesta es mucho más sensata de lo que parece.
De ‘The Kang Dynasty’ a un nuevo horizonte
Recordemos que originalmente, el proyecto tenía otro nombre y otra estructura. Cuando a Cretton le ofrecieron por primera vez la dirección, la cinta era conocida como The Kang Dynasty, y Spider-Man estaba planeado para ser el eje central. Sin embargo, tras los problemas legales de Jonathan Majors, todo el barco se cimbró y tuvieron que reformular el guion por completo. A pesar de los cambios, Marvel insistió y le ofreció Vengadores: Doomsday.
Cretton fue muy honesto con Kevin Feige, el mandamás del estudio: “Le dije que no creía ser la persona indicada para el trabajo”. Él esperaba que la respuesta fuera un seco ‘ni modo, nos vemos’, pero la realidad en Marvel es que, cuando tienen un talento que funciona, se aferran a él con uñas y dientes.
El factor Spider-Man: La insistencia de la casa
Meses después de aquel rechazo, la productora Amy Pascal se puso en contacto con él. La premisa era clara: “No tenemos guion aún, pero queremos que tú hagas esta película”. Y aquí es donde la historia se pone interesante. Cretton, quien ya había demostrado su capacidad para manejar la acción humana y emocional, aceptó, pero con sus propias reglas.
Para inyectarle esa frescura que Marvel tanto necesita, Cretton trajo a Justin Kuritzkes (la mente detrás de Rivales) para trabajar en el guion, aunque oficialmente no aparezca en los créditos. En Tantita Tinta nos llama mucho la atención este movimiento, porque confirma algo que sospechábamos: el trabajo de guion en estas cintas de presupuesto millonario es un rompecabezas constante donde la gente entra y sale bajo una presión enorme.
¿Qué significa esto para el futuro de Marvel?
La historia de Cretton es un recordatorio de que, a veces, el éxito en la pantalla grande no depende solo de efectos especiales que cuestan millones de pesos (incluso si hablamos de producciones que superan los cientos de millones de dólares, lo que equivaldría a miles de millones de pesos mexicanos). Depende de la visión del director y de su valentía para decir ‘aquí no encajo’.
Mientras que Chris McKenna y Eric Sommers terminaron saltando de un proyecto a otro para escribir Doomsday y Secret Wars junto a otros escritores, Cretton prefirió rodearse de voces frescas. Esta dinámica de ‘tapagujeros’ en los guiones es lo que muchos críticos señalan como el caos actual dentro de Marvel Studios. Al final del día, los fans solo queremos una historia que tenga pies y cabeza, más allá de cuántos nombres famosos pasen por la sala de escritores.
¿Logrará Cretton salvar la franquicia de la fatiga del superhéroe? Solo el tiempo lo dirá, pero por ahora, su negativa inicial nos dio una lección de integridad profesional que en este medio pocas veces vemos.
Fuente: Espinof