¿Estrategia maestra o salto al vacío? Lo que pasa con Michael Saylor y sus Bitcoin
Si algo nos queda claro en Tantita Tinta, es que a Michael Saylor no le gusta la palabra “freno”. El CEO de Strategy Inc. vuelve a estar en el ojo del huracán tras confirmar una nueva y jugosa compra de Bitcoin. A pesar de los rumores y el vaivén del mercado, la firma decidió desembolsar unos 39,4 millones de dólares —lo que equivale a poco más de 715 millones de pesos mexicanos, al tipo de cambio actual— para seguir inflando su cartera digital.
¿Qué está pasando realmente?
La movida, que ocurrió entre el 15 y el 21 de junio, sumó 520 unidades de la criptomoneda a sus arcas. Pero aquí está el detalle que tiene a todos con la ceja levantada: para financiar esta compra, la empresa volvió a echar mano de sus acciones ordinarias. Y sí, esto sucede por tercera semana al hilo, ignorando olímpicamente sus promesas previas de empezar a usar acciones preferentes para estas transacciones.
La empresa, que ya todos conocemos por su nombre anterior MicroStrategy, aumentó sus reservas en unos 300 millones de dólares (más de 5,400 millones de pesos mexicanos), alcanzando un total de 1,400 millones de dólares. ¿Es mucho? Para nosotros en Tantita Tinta, la cifra es mareadora, pero lo que realmente importa es el mensaje detrás de tanto movimiento.
El drama de las acciones y el fantasma de la venta
No olvidemos que a principios de junio la empresa soltó 32 bitcoins. Fue una cantidad mínima comparada con su reserva de 57,000 millones de dólares, pero el mercado se puso nervioso. ¿Por qué? Porque Saylor siempre ha vendido la idea de que ellos compran Bitcoin para quedárselo para siempre. Esa pequeña venta, aunque parezca insignificante, rompió la narrativa y provocó un susto en el mundo cripto.
Actualmente, la estrategia de las “acciones preferentes perpetuas” —esos títulos híbridos conocidos como Stretch— está sufriendo. Ideadas para captar capital sin afectar a los accionistas ordinarios, prometiendo un rendimiento anual del 11,5%, ahora están cotizando por debajo de su valor nominal. Esto significa que la empresa, en la práctica, está captando dinero con pérdidas.
¿Qué nos espera en el horizonte?
Para que este juego de ajedrez financiero le salga bien a Saylor, el valor del Bitcoin necesita subir a un ritmo más acelerado de lo que se acumulan sus deudas. Mientras tanto, el precio del activo se mantiene volátil: el Bitcoin ronda los 65,300 dólares (aproximadamente 1.18 millones de pesos mexicanos), mientras que las acciones de la empresa han tenido un año bastante rudo, con una caída cercana al 70%.
El equipo de Tantita Tinta seguirá muy de cerca este caso. Al final del día, estamos ante una apuesta de alto riesgo que tiene al mercado financiero al filo del asiento. ¿Será la última vez que recurren a sus acciones ordinarias o estamos ante una nueva normalidad en la gestión de sus activos?
Fuente: Bloomberg Cripto