¡Indignante! Hostigan a madre buscadora en Edomex: policías intentan entrar a su casa sin orden judicial

La lucha por la verdad no debe ser motivo de intimidación

En Tantita Tinta creemos que buscar a un ser querido es un acto de valentía que el Estado debería proteger, no frenar. Sin embargo, la realidad para muchas familias en México es una historia distinta, marcada por el miedo y la falta de claridad. Recientemente, el colectivo Lirios Buscadores Izcalli, en el Estado de México, denunció una situación sumamente alarmante que ha puesto los pelos de punta a la comunidad: elementos de la policía municipal intentaron ingresar al domicilio de Karla Lechuga, una madre que no ha descansado en la búsqueda de su hijo, Jeshua Cisneros Lechuga, desaparecido desde noviembre de 2025.

¿Qué fue lo que pasó realmente?

Todo ocurrió la noche del pasado viernes 14 de agosto de 2026. Entre las 20:00 y las 20:30 horas, mientras la activista no se encontraba en su hogar, una patrulla —identificada con el número de unidad S8801 y placas ME-093A6— se estacionó afuera de su propiedad. Según los vecinos que atestiguaron el hecho, los agentes intentaban llevar a cabo una “revisión” y, lo que es aún más preocupante, comenzaron a tomar fotografías del inmueble sin dar una sola explicación.

Fue gracias a la intervención de los vecinos, quienes se negaron a permitir este atropello, que los oficiales no pudieron concretar su ingreso. El colectivo fue tajante: los uniformados no presentaron ninguna orden judicial ni ofrecieron motivos claros para su presencia. En Tantita Tinta analizamos este suceso y es evidente que se trata de un caso de intimidación que no puede pasar desapercibido.

La angustia de una madre

Karla Lechuga ha mantenido una lucha incansable durante casi un año. La última vez que Jeshua, quien tenía 19 años en aquel entonces, fue visto, caminaba sobre la banqueta a un costado de la autopista México-Querétaro. Desde ese día, la búsqueda ha sido un camino solitario y lleno de trabas burocráticas que ahora se complica con el acoso directo por parte de quienes, supuestamente, deberían velar por la seguridad de la ciudadanía.

  • Exigencia de respuestas: El colectivo exige saber quién dio la orden de este operativo y bajo qué fundamentos legales se pretendía invadir la privacidad de una madre buscadora.
  • Seguridad integral: No solo se pide protección para Karla, sino para toda su familia y las personas que la acompañan en su proceso.
  • Llamado a derechos humanos: Diversas organizaciones, como la CDH Zeferino Ladrillero, han calificado este acto como una “represión” y han exigido una investigación profunda sobre el mal actuar de los policías municipales.

¿Por qué esto nos debe importar a todos?

Para nosotros en Tantita Tinta, la seguridad de las familias buscadoras es un termómetro de la salud de nuestra sociedad. Una madre que busca justicia no debe ser blanco de vigilancia ni de hostigamiento. El hecho de que se intentara fotografiar y entrar a su recámara o espacio privado sienta un precedente peligrosísimo. ¿Quién protege a los que buscan a los desaparecidos? Esa es la pregunta que las autoridades del Edomex tienen la obligación de responder con transparencia y resultados, no con patrullas merodeando domicilios sin justificación.

Seguiremos muy de cerca este caso, esperando que las autoridades den la cara y, sobre todo, que Karla y su familia puedan continuar con la búsqueda de Jeshua sin el temor de ser acosados en su propia casa.

Fuente: El Universal


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