El caso Lozoya sigue dando de qué hablar y en Tantita Tinta te explicamos qué está pasando
Parece una historia de nunca acabar. El caso que envuelve a la familia Lozoya ha tenido un nuevo giro digno de guion de película, y es que Gilda Lozoya, hermana de Emilio Lozoya (exdirector de Pemex), ha obtenido su libertad provisional. Sí, tal como lo lees. Pero antes de que empieces con las teorías de conspiración, en Tantita Tinta analizamos los motivos reales detrás de esta decisión judicial que tiene a muchos con la ceja levantada.
¿Por qué la dejaron salir? La clave está en la FGR
Todo se remonta a su detención ocurrida a principios de julio, cuando elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Marina la interceptaron cerca del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Gilda está bajo la lupa de las autoridades por su presunta participación en el caso Agronitrogenados, uno de los capítulos más sonados de corrupción en los últimos años, donde se le acusa de ser presunta prestanombres de su hermano.
Sin embargo, la jueza Nora Ileana García Peralta puso freno a la medida cautelar de prisión preventiva. ¿La razón? Resulta que la Fiscalía General de la República (FGR) no pudo acreditar que Gilda tuviera intenciones reales de darse a la fuga. Pero el detalle más jugoso —y que dejó mal parada a la Fiscalía— fue que la jueza señaló que la FGR nunca demostró haber hecho esfuerzos reales para localizarla o citarla a comparecer durante todo el tiempo que duró la investigación.
¿Libre de polvo y paja? Ni tantito
Es importante que no te confundas: que esté fuera de una celda no significa que el caso esté cerrado o que sea inocente. De hecho, apenas está por definirse si será vinculada a proceso por lavado de dinero. Mientras tanto, la vida de Gilda Lozoya no será precisamente un día de campo. Para poder seguir su proceso en libertad, la autoridad le impuso condiciones estrictas:
- Entregar su pasaporte para evitar cualquier viaje internacional.
- Portar un brazalete electrónico para tenerla bien ubicada.
- No salir de la Zona Metropolitana del Valle de México.
- Firmar periódicamente ante el juzgado.
- Presentarse a absolutamente todas las audiencias que se le programen.
¿Qué sigue ahora?
En Tantita Tinta sabemos que en estos temas legales la historia rara vez termina en la primera audiencia. La FGR ya cantó que va a impugnar la decisión de la jueza, por lo que el estira y afloja en los tribunales promete durar un buen rato. El próximo martes 7 de julio es la fecha clave para saber si el proceso legal contra ella avanza formalmente o si habrá más sorpresas en el camino.
Lo que queda claro es que la justicia mexicana sigue en el ojo del huracán y que, en este tipo de casos de alto perfil, cualquier error en la integración de la carpeta de investigación —como el que ocurrió con la falta de citatorios— es suficiente para cambiar el destino de los involucrados.
Estaremos al pendiente de cualquier actualización, porque este culebrón judicial aún tiene varios episodios pendientes. ¿Qué opinas? ¿Crees que la Fiscalía se descuidó o que la medida es justa? Déjanos tus comentarios en nuestras redes.
Fuente: Sopitas Cosas