¿La vieja confiable o juego sucio? El Atlas está bajo la lupa
En Tantita Tinta siempre hemos dicho que el futbol mexicano nunca nos deja de sorprender, y no precisamente por el nivel de juego. En esta ocasión, la Liga MX está envuelta en una polémica de película de espías. La Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) ha puesto la mira sobre el Atlas, tras ser señalados por presunto espionaje durante su visita al Santos Laguna en la Jornada 2.
Si te perdiste el chisme, aquí te ponemos al tanto: el Atlas se llevó el triunfo por la mínima (1-0) con un tanto de Edgar Zaldívar. Sin embargo, más allá del resultado en la cancha, lo que está dando de qué hablar es lo que ocurrió en los pasillos de los vestidores durante el medio tiempo. Y es que, según reportes, un miembro del cuerpo técnico de los rojinegros fue captado muy campante merodeando el área privada del equipo lagunero, presuntamente para escuchar la charla táctica de Renato Paiva.
¿Qué sigue ahora? La Disciplinaria toma cartas en el asunto
La situación no pasó desapercibida. Tras el revuelo en redes sociales y la queja formal presentada por el club de la Comarca, la Comisión Disciplinaria confirmó que ya se abrió una carpeta de investigación. Santos Laguna, por su parte, se ha mostrado firme, entregando toda la documentación necesaria para que se aclare qué fue lo que realmente pasó en ese túnel.
En Tantita Tinta analizamos el reglamento y aquí es donde la cosa se pone interesante. El caso de “espionaje” es un terreno pantanoso porque, aunque parezca mentira, no está tipificado explícitamente como una falta con sanción específica en el reglamento actual de la Liga MX. Esto obliga a la Comisión a recurrir al famoso Artículo 16 del Código de Ética, que le da libertad a los jueces para aplicar sanciones según su criterio cuando la norma no es clara.
¿Cuáles podrían ser las consecuencias?
Aquí es donde el Atlas podría sudar frío. Si la Comisión considera que el acto fue una falta administrativa menor, podríamos ver desde una llamada de atención seria hasta una multa económica, que podría rondar los 50,000 a 150,000 pesos mexicanos, dependiendo de la gravedad que determinen los oficiales. Sin embargo, si deciden ponerse estrictos y considerar esto como una falta grave a la integridad de la competencia, el castigo podría escalar hasta la pérdida de puntos en la mesa o suspensiones directas para los involucrados.
- La acusación: Intrusión en zona privada del rival durante el medio tiempo.
- El contexto: Atlas ya no forma parte de Grupo Orlegi, lo que le da un toque extra de picante a este enfrentamiento.
- Lo que sigue: Esperar la resolución oficial tras el análisis de las pruebas presentadas por el cuerpo arbitral y ambos clubes.
Independientemente de cómo termine este drama, queda claro que la transparencia en el futbol mexicano sigue siendo un tema pendiente. Estaremos muy atentos a lo que decidan en la Federación, porque este precedente marcará un antes y un después en cómo se cuidan los vestidores durante los descansos.
¿Tú qué opinas? ¿Fue una viveza futbolera o una falta de respeto total a la ética deportiva? En Tantita Tinta queremos saber qué piensas de este lío que tiene a todo el mundo del balón hablando.
Fuente: Sopitas Cosas