Un adiós que aún resuena en la industria
Han pasado casi dos años desde aquella fatídica tarde en Buenos Aires, pero el eco del fallecimiento de Liam Payne sigue sacudiendo a sus seguidores en todo el mundo. En Tantita Tinta, hemos seguido de cerca la cronología de este caso, y recientemente han salido a la luz declaraciones juradas que nos ofrecen un vistazo mucho más crudo y desgarrador sobre los momentos finales del exintegrante de One Direction en el hotel CasaSur Palermo.
Testimonios que estremecen
De acuerdo con información reciente, dos mujeres, identificadas como Aldana Serrano y Lucila Goitea, rindieron su declaración ante las autoridades argentinas. Según sus palabras, el estado de Payne durante aquel 16 de octubre de 2024 era sumamente alarmante. Las testigos describieron una habitación convertida en un escenario de caos, con ropa, objetos personales desparramados y residuos que, a su parecer, eran evidencia del consumo de sustancias.
El punto más humano y triste del relato ocurre cuando el dinero entra en juego. Según la versión de las testigos, el encuentro pactado tenía un valor de 5 mil dólares (aproximadamente 100 mil pesos mexicanos al tipo de cambio de ese momento). Sin embargo, al no contar con efectivo, la tensión escaló. El relato menciona que, en un arranque de frustración, el cantante dañó un reloj Rolex y el televisor de la recámara.
“No me dejen solo”: El ruego de un artista
Lo que siguió después no parece propio de una estrella de talla mundial. Las mujeres aseguran que, tras el altercado, la actitud de Payne dio un giro de 180 grados. El músico, presuntamente, se arrodilló ante ellas para pedir perdón, rogándoles que no lo dejaran solo. Fue en ese momento de vulnerabilidad extrema cuando, según los testimonios, Liam confesó que “el dinero no le daba la felicidad” y habló con dolor sobre su hijo, Bear.
Para nosotros en Tantita Tinta, resulta indispensable recordar que detrás de las luces y los escenarios, las figuras públicas enfrentan batallas internas que, muchas veces, el ojo público no alcanza a dimensionar. Estas declaraciones no modifican la causa oficial de su muerte —el impacto tras la caída desde el balcón—, pero sí añaden una capa de profundidad a la historia de un hombre que, en sus horas finales, solo buscaba compañía.
¿Qué sigue en la investigación?
Las testigos abandonaron el hotel antes de las 16:00 horas, y poco más de una hora después, la tragedia se consumó. Aunque estas versiones son parte de la investigación judicial, es vital aclarar que siguen siendo piezas de un rompecabezas más complejo. La muerte de Payne nos deja una lección dolorosa sobre la fragilidad humana y la presión inmensa que conlleva la fama.
Seguiremos pendientes de cualquier actualización que aporte luz a este caso que, sin duda, marcó un antes y un después en la historia del pop contemporáneo.
Fuente: Milenio