El Tren Interoceánico se queda sin vapor: El recorte millonario que pone en jaque a la obra insignia

Un proyecto bajo la lupa: ¿Falta de dinero o mala gestión?

En Tantita Tinta siempre hemos seguido de cerca las grandes obras que prometen transformar a nuestro México. Sin embargo, el Tren Interoceánico, una de las piezas clave en la estrategia de infraestructura nacional, atraviesa un periodo de turbulencias que van mucho más allá de los rieles. Tras el reciente descarrilamiento en Ixtaltepec, Oaxaca, surge una pregunta obligada: ¿por qué una obra tan estratégica parece estar siendo dejada al olvido presupuestal?

La realidad es que, durante los últimos dos años, el Tren Interoceánico ha sufrido lo que muchos analistas llaman una “asfixia financiera”. A pesar de que el Congreso aprobó bolsas multimillonarias, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha aplicado la tijera de forma drástica, retirándole más de 43 mil millones de pesos entre 2025 y 2026.

Las cifras que no cuadran

Para ponerlo en contexto, el impacto es brutal. De un presupuesto total aprobado de 48 mil 174 millones de pesos, Hacienda realizó ajustes que dejaron a la obra con apenas 4 mil 711 millones de pesos reales. Es decir, casi el 90% del dinero planeado se esfumó antes de llegar a las vías o al mantenimiento necesario.

  • Presupuesto original (2025-2026): 48,174.5 millones de pesos.
  • Presupuesto ejercido: 4,711.4 millones de pesos.
  • Recorte total: 43,463.1 millones de pesos.

Este recorte no es menor si consideramos que la rehabilitación integral del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) ya había costado el triple de lo presupuestado originalmente, elevándose a más de 62 mil millones de pesos tras adecuaciones técnicas y retrasos.

¿Operación sin mantenimiento?

Lo que más preocupa al equipo de Tantita Tinta es la falta de inversión en la conservación de la infraestructura. En 2026, el panorama fue aún más desolador: el rubro para la modernización y corrección de la infraestructura básica tuvo una asignación de cero pesos. Incluso el desarrollo regional del Istmo, una de las promesas sociales del proyecto, se quedó sin un solo peso de los más de 2 mil 900 millones que estaban contemplados.

A esto le sumamos los incidentes en la Línea Z. Tras el trágico accidente de diciembre de 2025, donde se perdieron vidas, las investigaciones señalaron exceso de velocidad. No obstante, es difícil ignorar que la falta de mantenimiento preventivo —debido a la carencia de recursos— es un factor que pone en duda la seguridad a largo plazo de pasajeros y carga por igual.

El incidente de julio: una alerta encendida

El pasado 15 de julio, la historia se repitió. Un tren de carga se descarriló en el mismo tramo de Ixtaltepec. Aunque afortunadamente no hubo heridos, el incidente dejó claro que la infraestructura está bajo una presión constante. La pregunta que queda en el aire para los ciudadanos es: ¿hacia dónde se están moviendo esos miles de millones de pesos que fueron recortados? Mientras la Tesorería de la Federación guarda silencio sobre el destino final de esos fondos, los usuarios y el equipo de Tantita Tinta esperamos que la seguridad y el correcto mantenimiento vuelvan a ser la prioridad número uno.

Fuente: El Universal


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