¿La hora del reencuentro? Richard Garriott y su batalla por Ultima
En Tantita Tinta siempre hemos dicho que no se puede entender la historia de los videojuegos sin hablar de Ultima. Si fuiste de los que pasaron horas frente a la computadora explorando reinos de fantasía, seguro sabes que estamos ante una de las franquicias que definió qué es un juego de rol. Pues bien, agárrate, porque después de décadas de silencio y algunos intentos fallidos, el destino de esta joya podría dar un giro de 180 grados.
Resulta que Richard Garriott, el visionario detrás de este universo, está preparando el terreno para recuperar los derechos de su creación. Tras 35 años de estar bajo el ala de un gigante como Electronic Arts (EA), el autor de clásicos como Ultima Underworld está a punto de aplicar una jugada maestra que podría cambiar el futuro de la saga.
Un romance complicado con EA
Todo comenzó en 1992, cuando Garriott vendió Origin Systems —su estudio— a la distribuidora. Desde entonces, la relación ha sido, por decir lo menos, un auténtico lío. Para los fans, ver cómo la serie se estancaba tras lanzamientos que no terminaron de cuajar, como Lord of Ultima en 2010 o Ultima Forever en 2013, ha sido un trago amargo.
El mismo Garriott ha confesado en entrevistas recientes que ha intentado resucitar la franquicia en repetidas ocasiones. “Cada diez años, más o menos, intentaba trabajar con EA para un regreso. Siempre parecían interesados al principio, pero las conversaciones se desinflaban más rápido de lo que tardas en decir ‘game over'”, comenta el desarrollador. Es frustrante ver cómo una pieza de historia digital queda en el olvido mientras los derechos descansan en un archivero corporativo.
La jugada maestra: ¿Qué pasará en 2027?
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Existe una cláusula en la ley de propiedad intelectual de Estados Unidos que permite a los creadores recuperar los derechos de sus obras 35 años después de su cesión. Garriott está esperando a que llegue el 2027 para ejecutar este derecho. En Tantita Tinta analizamos este movimiento y, aunque es una luz de esperanza, no es un camino de rosas.
- Derechos de autor vs. Marca registrada: Garriott recuperaría el contenido, pero EA aún mantendría la marca registrada de “Ultima”.
- Creatividad al poder: Si quiere lanzar algo nuevo, probablemente tendrá que bautizarlo con un nombre distinto para evitar problemas legales.
- Expectativas reales: Estamos a unos años de distancia, pero la sola idea de que el padre de la criatura retome el mando ya emociona a toda una generación de gamers.
¿Qué significa esto para los jugadores?
Aunque el panorama legal suena complejo, la posibilidad de que Garriott vuelva a tener el control creativo es, cuando menos, esperanzadora. Imaginemos por un momento un RPG moderno, con toda la tecnología actual, pero diseñado con la esencia de aquel equipo que, hace décadas, nos voló la cabeza con mundos de cientos de metros cuadrados de pura aventura (y píxeles, claro).
Por ahora, solo queda esperar. El mundo del gaming cambia a pasos agigantados y, aunque los costos de desarrollo han subido tanto que hoy un proyecto grande podría costarte varios millones de pesos mexicanos (o incluso superar los 100 millones de pesos si hablamos de producciones AAA), la nostalgia es un motor poderoso. Para nosotros, en Tantita Tinta, cualquier excusa para volver a los orígenes del RPG es bienvenida. ¿Veremos un renacer a la altura de la leyenda? El tiempo, y la ley, lo dirán.
Fuente: VidaExtra