La dramática remontada que puso a Bélgica en los octavos de final
En Tantita Tinta siempre hemos dicho que el futbol no se acaba hasta que el árbitro pita el final, y el partido entre Bélgica y Senegal en este Mundial 2026 es la prueba reina de que, en la cancha, cualquier pestañeo te puede costar el torneo. Lo que parecía un camino pavimentado para el equipo africano se convirtió, en cuestión de minutos, en una pesadilla que los manda de vuelta a casa.
Si eres de los que ya estaba dando por sentado el resultado, te perdiste de uno de los cierres más eléctricos de esta Copa del Mundo. Senegal tenía el control, el marcador a favor y, sobre todo, la ilusión de avanzar a unos octavos de final que no pisaban desde aquel legendario 2002. Pero el futbol, con su dosis de crueldad, tenía otros planes.
De la gloria a la lona en solo tres minutos
Durante más de 80 minutos, Senegal hizo un trabajo impecable. Con una ventaja de 2-0, los leones de la Teranga parecían tener las llaves de la siguiente fase en el bolsillo. Sin embargo, en Tantita Tinta analizamos que la falta de contundencia para sentenciar el encuentro fue su talón de Aquiles. Ante un rival de la talla de Bélgica, dejar la puerta abierta es una invitación al desastre.
Fue entonces cuando el drama se hizo presente. Entre el minuto 86 y el 89, el guion cambió por completo. Romelu Lukaku y Youri Tielemans aparecieron como fantasmas para clavar dos goles que cayeron como balde de agua fría sobre los senegaleses, obligando a que el partido se extendiera a los tiempos extra. Fue un golpe anímico del que Senegal simplemente no pudo recuperarse.
El penal de la discordia
Ya en la agonía del tiempo extra, la tensión se cortó con un cuchillo. Una falta de Lamine Camara sobre Tielemans dentro del área generó el caos. El árbitro señaló el manchón penal y, desde los once pasos, el propio Tielemans selló el 3-2 definitivo. La jugada, por supuesto, ha dividido opiniones: ¿fue una falta clara o el VAR pudo intervenir? Lo cierto es que, mientras los debates continúan, Bélgica ya tiene su lugar en la siguiente etapa.
¿Qué sigue para los ‘Red Devils’?
Ahora, la selección belga tiene una tarea monumental por delante: pulir sus piezas. Aunque lograron la heroica, está claro que el equipo está lejos de aquel conjunto arrollador que vimos en Rusia 2018. Para el equipo de Tantita Tinta, queda la duda de si este equipo tiene lo necesario para llegar hasta el final o si solo están viviendo de chispazos individuales.
Ahora solo les queda esperar. Su próximo rival saldrá del choque entre Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina. Sea quien sea, los belgas tendrán que aprender de los errores cometidos contra Senegal, porque en una fase de eliminación directa, el margen de error es prácticamente inexistente.
Por otro lado, Senegal se va con las manos vacías y un sabor amargo. Duele perder cuando lo tenías todo, pero así es este deporte. ¿Será que esta generación belga podrá redimirse de su desastrosa actuación en Qatar 2022 o seguirán sufriendo ante rivales que, en papel, deberían dominar con mayor soltura?
Fuente: Sopitas Deporte