¿La FIFA se va de compras o nos está vendiendo el estadio?
Si últimamente has sentido que el mundo del futbol se está volviendo cada vez más comercial, no estás alucinando. Recientemente, el nombre de la FIFA y de su presidente, Gianni Infantino, ha estado en boca de todos por una propuesta que suena, cuando menos, ambiciosa: el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). La idea básicamente sugiere invitar a inversores privados a poner capital en el organismo, lo que de inmediato disparó las alarmas: ¿Estamos ante la venta de nuestra máxima fiesta futbolera?
En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de investigar qué está pasando realmente detrás de las oficinas de Zúrich. La respuesta corta, según la propia FIFA, es un rotundo “no”, pero como siempre, el diablo está en los detalles.
¿Qué es realmente el proyecto FFE?
La propuesta busca crear una filial comercial que gestione derechos, patrocinios y licencias. Según la cúpula de la FIFA, la idea es profesionalizar y exprimir al máximo el potencial comercial de sus torneos. Lo que prometen es que estos inversores externos no tendrán ni una gota de poder en las decisiones deportivas. Olvídate de que un inversionista decida si hay más cambios en el partido o si cambian el formato de la fase de grupos; ese poder, dicen, se queda estrictamente en el Congreso y el Consejo de la FIFA.
Lo que los inversores sí recibirían es un porcentaje de acciones de esta nueva filial, las cuales podrían vender en el futuro. Eso sí, nada de ganancias inmediatas o especulación barata; el plan está diseñado para atraer “capital paciente” a largo plazo.
¿Hay lana de por medio para las federaciones?
Aquí es donde la cosa se pone interesante para las 211 asociaciones miembro. La FIFA sabe que para convencerlos necesita una zanahoria muy grande. La promesa es jugosa: si el proyecto se aprueba, las federaciones podrían recibir hasta 40 millones de dólares (aproximadamente 800 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio actual) por ciclo entre 2027 y 2030.
Para desglosarlo mejor:
- Ciclo actual (2023-2026): Se manejan cerca de 8 millones de dólares por área.
- Nuevo ciclo (2027-2030): La cifra subiría a 20 millones base, más otros 20 millones si acceden al programa ‘FIFA Fast Forward’.
Estamos hablando de una bolsa total de más de 4 mil millones de dólares repartidos entre todos los miembros. Una oferta difícil de rechazar para países que necesitan mejorar su infraestructura, construir estadios o centros de entrenamiento de primer nivel.
¿Por qué tanta prisa?
A pesar de las promesas de transparencia y desarrollo, en Tantita Tinta no podemos evitar levantar una ceja. ¿Por qué la FIFA parece estar presionando para que esto se vote tan rápido? La falta de consultas previas con las Confederaciones ha dejado un sabor amargo en la boca de varios directivos. Al final, lo que está en juego no es solo el dinero, sino la esencia misma de un deporte que mueve al mundo entero.
Por ahora, la postura oficial es que todo depende del voto de las 211 federaciones. Si no hay apoyo mayoritario, la propuesta se va al cajón del olvido. Pero siendo realistas, ¿quién le dice que no a 40 millones de billetes verdes en la cuenta bancaria de su federación?
Fuente: Sopitas Cosas