¡Aguas con tu patrimonio! No dejes que un descuido te cueste el techo de tu familia
Sabemos que para muchos mexicanos, el crédito del Infonavit es la llave maestra para dejar de pagar renta y finalmente tener la casa propia, esa donde cabe el sofá que tanto querías o donde tus hijos tendrán su propia recámara. Pero, seamos sinceros: a veces la vida se pone complicada, la chamba falla o los gastos inesperados nos aprietan el cinturón. En Tantita Tinta sabemos que el tema de los créditos hipotecarios puede causar un poco de ansiedad, pero hoy vamos a desglosar qué es lo que realmente puede poner en riesgo tu propiedad.
Aunque el Infonavit busca ser un aliado, no deja de ser una institución financiera con reglas claras. ¿Existe la posibilidad de que pierdas tu vivienda? Sí, pero no ocurre de la noche a la mañana. Aquí te contamos el panorama completo para que no te agarren en curva.
¿Por qué se llega a perder una vivienda?
La razón principal es el incumplimiento prolongado de los pagos. Cuando dejas de abonar a tu cuenta, los intereses empiezan a acumularse como bola de nieve. Si ignoras los requerimientos y el tiempo pasa sin que haya una comunicación entre tú y el instituto, el escenario se pone tenso y pueden iniciar procedimientos legales para recuperar el inmueble.
El reto del desempleo: Si te quedaste sin chamba, ¡no entres en pánico todavía! El Infonavit tiene un periodo de prórroga que te da un respiro de hasta 12 meses. Sin embargo, hay un detalle importante que en Tantita Tinta queremos que tengas muy presente: durante este tiempo, los intereses se siguen sumando al capital de tu deuda. Es decir, no pagas ahora, pero tu deuda total crece, lo que hace que cuando retomes los pagos, el monto pueda sentirse más pesado.
¿Cómo evitar el lío? La opción del “Borrón y Cuenta Nueva”
Si ya sientes que el agua te llega al cuello, no esperes a que el problema sea irreversible. El Infonavit cuenta con el programa Borrón y Cuenta Nueva, una alternativa diseñada justamente para quienes tienen hasta 9 mensualidades vencidas. ¿Cómo funciona? Es sencillo: las mensualidades que debes, junto con los intereses acumulados, se suman al saldo total de tu deuda. Con esto, tu mensualidad se ajusta y, lo más importante, ¡evitas que tu caso pase a un proceso jurídico!
¿Qué necesitas para aplicar a este respiro financiero?
- Tener un crédito activo pero con retrasos (de 1 a 9 meses).
- No contar con otra reestructura activa en este momento.
- Que tu crédito no esté ya en manos de abogados o en juicio.
- Haber agotado tu seguro de desempleo, en caso de haberlo solicitado previamente.
Pasos para ponerte al corriente
Lo mejor de todo es que este trámite es gratuito y directo, ¡no necesitas intermediarios que te cobren por hacer el trabajo que tú mismo puedes realizar desde tu computadora o celular! Solo tienes dos opciones:
- Vía digital: Entra a Mi Cuenta Infonavit, busca el apartado “Mi Crédito” y selecciona “Solicitud de reestructura”.
- Vía presencial: Lánzate al Centro de Servicio Infonavit (CESI) más cercano con tu Número de Seguridad Social (NSS) y una identificación oficial vigente.
En Tantita Tinta te recomendamos mantenerte siempre al tanto de tu estado de cuenta. No dejes que la desinformación sea el motivo por el cual pierdas la paz mental. ¡Cuida tu casa, que es el fruto de tu esfuerzo!
Fuente: Mediotiempo