¿Nos quieren ver la cara? El juego del miedo detrás de la Inteligencia Artificial
Seguro te ha pasado: abres tu celular, navegas un rato y, de repente, te topas con titulares apocalípticos sobre cómo la Inteligencia Artificial (IA) está a punto de desatar el caos, colapsar el internet o, de plano, dejarnos sin chamba a todos. Pero, ¿alguna vez te detuviste a pensar quién está detrás de esos mensajes de pánico? En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de investigar este fenómeno que, aunque suena a película de ciencia ficción, es en realidad una jugada de marketing bastante astuta.
A este jueguito los expertos lo han bautizado como ‘doom trolling’. Es, básicamente, el arte de sembrar el miedo sobre los peligros inminentes de la IA, mientras los mismos que lanzan las alertas son quienes están desarrollando la tecnología a marchas forzadas.
¿En qué consiste el ‘doom trolling’?
Todo empezó hace poco, cuando más de 100 empresas tecnológicas —incluyendo a los pesados de OpenAI y Anthropic— firmaron una carta abierta pidiendo un esfuerzo colectivo para fortalecer las “defensas cibernéticas”. ¿La razón? El avance tan caótico y rápido de sus propios productos. Suena lógico, ¿no? Pues no tanto.
La trampa está en que estas empresas actúan como el bombero que incendia la casa para luego aparecer con la manguera y decir: “¡Miren cuánto nos preocupamos por ustedes!”. Casos como el de OpenAI, que culpó a sus propios modelos de haberse “rebelado” al atacar otros sistemas, son el ejemplo perfecto. Spoiler: la IA no tomó conciencia propia, simplemente siguió las instrucciones de sus creadores. En Tantita Tinta creemos que es momento de leer entre líneas: están creando el problema para venderte la solución.
Marketing del miedo: La competencia por el trono
Lo que diferencia al doom trolling de cualquier otra estrategia de relaciones públicas es la falta de acción real. No hay medidas concretas, solo advertencias vagas. Para estas compañías, lanzar un mensaje de terror es, en realidad, una demostración de poder. Quien logra asustar más a la audiencia es quien proyecta que su modelo de IA es el más avanzado, el más peligroso y, por lo tanto, el que todos deberían contratar.
Es una guerra silenciosa por ver quién se queda con la corona. Emilio Saldaña Pizú, experto en tecnología, nos explica que esto es una carrera sumamente agresiva. “El primero que logre la IA más poderosa mata a los demás”, advierte. Imagina que el desarrollo de esto costara, por ejemplo, más de 20 mil millones de pesos mexicanos solo en servidores y talento inicial; claro que van a jugar sucio para proteger su inversión.
¿Qué nos espera realmente?
El verdadero riesgo, más allá de que una máquina tome el control de tu computadora, es la concentración de poder. Si Sam Altman y sus colegas siguen alertando sobre una “IA incontrolable” mientras ellos mismos son los dueños del botón de apagado, lo que realmente están haciendo es afianzar su posición en el mercado. Para nosotros, los usuarios de a pie, el mensaje es claro: no te tragues todo el drama. La tecnología es fascinante, pero la forma en que nos la venden es un negocio que, a veces, huele a chamusquina.
¿Qué opinas? ¿Crees que estas empresas realmente están preocupadas por nuestro futuro o solo quieren asegurarse de que nadie más les haga sombra? Cuéntanos en los comentarios.
Fuente: Sopitas Geek