¿La CDMX será el jugador número 12 para nuestra selección?
El Mundial 2026 está en plena ebullición y, mientras la emoción crece, en Tantita Tinta nos hemos puesto a analizar un factor que suele ser el ‘dolor de cabeza’ (literalmente) de cualquier visitante internacional: la altitud de nuestra querida Ciudad de México. Y es que, de cara al duelo del próximo miércoles 24 de junio, los jugadores de la República Checa han empezado a mostrar sus cartas y, sobre todo, sus dudas sobre el escenario del partido.
Después de haber disputado sus encuentros previos en Guadalajara —ciudad que se encuentra a una altitud mucho más amigable, entre los 1,540 y 1,570 metros sobre el nivel del mar—, el conjunto checo siente que les cayó el veinte: el Estadio Ciudad de México está a 2,240 metros de altura. Esa diferencia de 700 metros no es cualquier cosa, y los europeos lo saben perfectamente.
¿Qué dicen los protagonistas sobre este reto?
Tomas Holes, uno de los referentes del equipo checo, no pudo ocultar la incertidumbre que reina en el vestidor. Aunque admitió que durante su debut en tierras tapatías no sufrieron tanto los estragos de la falta de oxígeno, el salto a la capital mexicana les genera nerviosismo. “Ya nos estábamos preparando con un entrenamiento especial y debo decir que en el primer partido no se notó tanto; no sé cómo será ahora que estaremos a unos cientos de metros más arriba, así que tengo curiosidad por ver qué tal nos va”, comentó el jugador.
El factor fisiológico: ¿Por qué la CDMX pesa?
Para quienes no son de aquí, aterrizar en la Ciudad de México y ponerse a correr durante 90 minutos es un reto físico considerable. En Tantita Tinta te explicamos por qué el cuerpo de los checos podría resentir este cambio:
- Fatiga acelerada: Al haber menos presión atmosférica, la oxigenación en sangre disminuye, haciendo que el cansancio aparezca mucho más rápido.
- El motor al límite: El corazón debe trabajar a marchas forzadas para bombear sangre, lo que provoca un aumento considerable en el ritmo cardíaco.
- Molestias comunes: No sería raro ver a más de un jugador con dolor de cabeza, mareos o esa clásica sensación de ‘falta de aire’ que tanto desconcierta a los atletas acostumbrados al nivel del mar.
¿Es esto una ventaja para México?
No queremos ser soberbios, pero históricamente la altura ha sido un aliado silencioso de nuestro equipo nacional. Si el plan de juego del ‘Vasco’ logra capitalizar este desgaste físico, México podría asegurar una victoria contundente y cerrar la fase de grupos con paso perfecto. Al final, no solo se trata de técnica y estrategia, sino de saber jugar con las condiciones geográficas de nuestra casa.
El partido, que se llevará a cabo a las 19:00 horas, promete ser una prueba de fuego para los europeos. ¿Podrán los checos adaptarse a la CDMX o terminarán pagando caro el esfuerzo físico? Mientras tanto, nosotros seguiremos muy de cerca cada movimiento. Recuerda que este duelo decisivo podrás seguirlo a través de las plataformas digitales. ¡Que ruede el balón!
Fuente: Sopitas Deporte