¿La vida en plástico ya no es tan fantástica? El lío detrás de ‘Barbie 2’
Parece que el mundo color de rosa de Barbieland se está pintando de gris, y no precisamente por falta de estilo. En Tantita Tinta nos hemos puesto a investigar qué está pasando con la posible secuela de Barbie. A pesar de que la primera entrega rompió todos los récords posibles —recaudando más de 1,447 millones de dólares (aproximadamente 27,500 millones de pesos)—, el camino hacia una segunda parte está siendo todo un dolor de cabeza para Warner Bros.
Sería lógico pensar que el estudio estaría lanzando la casa por la ventana para asegurar el regreso de Greta Gerwig, Margot Robbie y Ryan Gosling. Sin embargo, la realidad de la industria es mucho más fría que un Ken sin accesorios. El problema central tiene nombre y apellido: David Zaslav, el CEO de Warner, quien se ha plantado firme ante las exigencias salariales de los protagonistas.
El pleito por el dinero: Ken quiere un aumento
Siendo realistas, cuando una película se convierte en un fenómeno cultural masivo, es natural que los actores busquen una renegociación justa. Se rumora que Ryan Gosling está poniendo sobre la mesa una cifra cercana a los 20 millones de dólares (alrededor de 380 millones de pesos) para volver a calzarse los patines de Ken. Esto representa un salto importante respecto a los 12.5 millones (unos 237 millones de pesos) que cobró en la primera cinta. Por su parte, Margot Robbie, quien fue el alma de la producción, seguramente no aceptará nada por debajo de esa cifra, manteniendo la equidad que ya vimos en la primera parte.
Más allá del sueldo base, el meollo del asunto también está en las participaciones sobre los beneficios que genere el filme. Para los actores de su calibre, asegurarse un pedazo más grande del pastel es casi una obligación contractual.
Un reloj que no perdona
En Tantita Tinta analizamos que este estira y afloja no es solo una cuestión de egos, sino una carrera contra el tiempo. El reloj está marcando los segundos, pues los derechos de Barbie regresan a Mattel este diciembre si Warner no logra cerrar los acuerdos. Imaginen el escenario: perder la franquicia y ver cómo otra productora se lleva la gloria de una secuela que, casi con seguridad, volvería a ser una mina de oro.
Además, Greta Gerwig y Noah Baumbach ya tienen una idea en mente, pero son claros: no van a soltar ni una palabra sobre el guion hasta que los contratos estén firmados y sellados. Es una estrategia de negociación maestra, pero también una apuesta de alto riesgo.
¿Qué sigue para Barbieland?
Aunque las tensiones están al tope, el equipo de Tantita Tinta cree que Warner no puede darse el lujo de dejar ir a su gallina de los huevos de oro. Sería una decisión financiera desastrosa. Lo que es un hecho es que tendremos noticias antes de que termine el 2026. Por ahora, nos toca esperar y ver si el estudio decide ceder o si veremos a una Barbie con un equipo completamente distinto.
¿Tú qué opinas? ¿Crees que Margot y Ryan se merecen ese aumento o el estudio tiene razón en cuidar el presupuesto? ¡Queremos leer tu opinión en los comentarios!
Fuente: Espinof