¿Renace la esperanza cripto en El Salvador?
Si durante 2025 sentiste que el mundo de las criptomonedas en El Salvador estaba pasando por un momento, digamos, de pausa, los números de este arranque de 2026 nos cuentan una historia distinta. En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de analizar los datos más recientes del Banco Central de Reserva (BCR) y, aunque el panorama financiero global es complejo, el uso de billeteras digitales para enviar dinero a casa está mostrando señales de vida muy interesantes.
Para ponerlo en perspectiva, el año pasado fue un ajuste de tuercas importante debido a cambios regulatorios y acuerdos con el FMI. El ingreso de remesas vía cripto tuvo una caída considerable, pasando de unos 1,700 millones de pesos mexicanos (85.5 millones de dólares) en 2024 a cerca de 1,150 millones de pesos (57.67 millones de dólares) en 2025. Pero, ¡ojo!, porque 2026 arrancó con el pie derecho.
Los números no mienten: un crecimiento de tres dígitos
En solo enero y febrero de 2026, las transferencias mediante cripto billeteras dieron un salto del 146.4% comparado con el año pasado. Estamos hablando de unos 232 millones de pesos (11.6 millones de dólares) ingresados en apenas 60 días, frente a los 94 millones de pesos (4.7 millones de dólares) del mismo periodo en 2025. Aunque esto represente apenas un 0.8% del total de las remesas, el dato es revelador: los montos promedio por operación subieron de 5,478 a 6,260 pesos mexicanos (de 273.9 a 313 dólares aproximadamente).
Como bien señala Carlos Molina Medrano, fundador de Inmersiva, aunque sigamos en un terreno minoritario, este flujo demuestra que la infraestructura digital se está abriendo paso. Si estas tecnologías logran eliminar los costos excesivos y agilizar el movimiento de dinero, estamos ante el posible inicio de una transformación en la forma en que las familias salvadoreñas reciben su chamba desde el extranjero.
El peso de las remesas en la economía
No podemos ignorar que las remesas son el corazón palpitante de la economía salvadoreña, representando casi el 24% del PIB. En los primeros dos meses de 2026, el país recibió un total de 30,496 millones de pesos (1,524.8 millones de dólares), con un crecimiento interanual del 8.4%. La gran mayoría de este capital sigue llegando desde Estados Unidos, a pesar de que entró en vigor un impuesto federal del 1% sobre ciertas transferencias.
A pesar del auge digital, hay que ser claros: los canales tradicionales siguen reinando. El pago en ventanilla se mantiene como el favorito con un 58.4% de las preferencias, seguido por los abonos a cuenta con un 37.1%. La realidad es que la diáspora no solo está enviando dinero con más frecuencia, sino que el valor promedio por envío también subió, alcanzando los 6,844 pesos (342.2 dólares) por transacción.
¿Qué nos espera en el futuro cercano?
Desde Tantita Tinta creemos que el escenario es fascinante. El dinero está fluyendo con fuerza hacia el interior del país, concentrándose en ciudades clave como San Salvador, San Miguel y Santa Ana, donde el consumo diario depende directamente de estos envíos.
Si la tendencia se mantiene, la adopción de canales digitales no solo será una curiosidad tecnológica, sino una herramienta de eficiencia para quienes buscan que cada centavo de su esfuerzo rinda más. ¿Estaremos viendo el principio del fin de las comisiones bancarias tradicionales? El tiempo, y sobre todo los datos, lo dirán. Por ahora, el sector cripto en El Salvador ha logrado sacudirse el polvo del 2025 y está listo para la siguiente ronda.
Fuente: Bloomberg Cripto