¿Necesitará Disney a Tom Hanks para una sexta entrega de Toy Story? El actor mexicano tiene sus dudas
En Tantita Tinta nos encanta analizar cómo la tecnología está cambiando el juego en Hollywood. Y es que, después de que Toy Story 5 llegara a las pantallas y recaudara la impresionante cifra de más de 7 mil 300 millones de pesos (unos 366 millones de dólares), el debate sobre si Pixar se aventurará a hacer una sexta parte está más vivo que nunca. Pero, ¿qué opina la voz detrás de nuestro vaquero favorito, Woody?
El escepticismo de un veterano
Tom Hanks, quien lleva 31 años dándole vida al sheriff más querido del cine, no se anda con rodeos. Aunque admite que el negocio es un gigante corporativo, cree firmemente que no debería haber una sexta entrega si no aporta algo realmente nuevo y fresco. Para el actor, no se trata solo de inflar la cuenta bancaria de Disney, sino de mantener la esencia que hizo que nos enamoráramos de estos juguetes en 1995.
“Si vas a hacer otra Toy Story, más vale que merezca la pena. Más vale que sea genial”, comentó Hanks en una reciente entrevista. Para nosotros, en Tantita Tinta, esta es la postura más sensata: alargar una franquicia solo por el nombre suele terminar en desastre.
El fantasma de la Inteligencia Artificial
Aquí es donde el drama se pone interesante. Hanks confesó algo que nos deja pensando a todos: si Disney decide seguir adelante y él no está de acuerdo (o simplemente, el tiempo hace de las suyas), la compañía tiene suficientes “ingredientes” para cocinar su propia versión del vaquero sin necesitarlo ni un solo segundo en el estudio de grabación.
“Cada palabra que hemos grabado a lo largo del tiempo en Toy Story está en algún soporte digital, así que podrían montar lo que quisieran”, advierte el actor. La posibilidad de usar Inteligencia Artificial para recrear su voz y sus gestos ya no es ciencia ficción; es una realidad técnica que él mismo ha visto venir desde sus días en El Expreso Polar.
¿Un reto legal o artístico?
El actor, que ya había expresado su recelo hace unos años, señala que el problema de los deepfakes y la IA generativa no es solo la pérdida de la chispa humana en la actuación, sino los vacíos legales. Imaginen un futuro donde, aunque un actor ya no esté aquí, su “versión digital” siga haciendo películas eternamente. “Mañana podría atropellarme un autobús y las interpretaciones podrían seguir y seguir”, señala Hanks con una crudeza que nos hace cuestionar hacia dónde va la industria.
Al final del día, el cine es pasión, errores humanos y alma. Si llegamos a ver una Toy Story 6, el gran reto de Disney será convencernos de que no están usando una calculadora de bits para sustituir el carisma de Tom Hanks. ¿Ustedes qué opinan, preferirían una nueva película hecha por IA o que la saga se quede como está? ¡Cuéntenos su opinión!
Fuente: Espinof