Un pilar fundamental en la historia del futbol mundial
En Tantita Tinta lamentamos informar una noticia que sacude al mundo del deporte. Tras una dura batalla contra complicaciones de salud que se prolongaron durante este 2026, Jorge Messi, padre y mentor del astro argentino Lionel Messi, falleció a los 68 años en un hospital de Rosario, Argentina. El deceso ocurrió la noche del pasado viernes 7 de agosto, dejando un vacío profundo en la familia del capitán argentino.
Aunque la familia ha preferido mantener un perfil bajo y no se han emitido comunicados oficiales, el mundo del futbol se ha volcado en muestras de respeto. Recordemos que Jorge no fue solo un padre presente; fue el arquitecto detrás de la leyenda. Fue él quien, hace más de dos décadas, tomó la difícil decisión de dejar su vida en Argentina para acompañar a un pequeño Lionel en su aventura en Barcelona, donde el talento del chico comenzó a cambiar la historia.
De la fábrica de Acindar a la cima del mundo
La historia de Jorge Messi es de esfuerzo puro. Antes de convertirse en el mánager y guía de su hijo, Jorge fue un técnico químico en la fábrica de Acindar en los años 80. Aunque tuvo un pasado en las canchas con Newell’s Old Boys, el destino lo llevó por otros rumbos, hasta que el extraordinario talento de Lionel lo puso frente a la responsabilidad de gestionar una carrera que pronto se volvería mundialmente famosa.
Fue Jorge quien negoció el histórico ingreso de Lionel a las categorías inferiores del FC Barcelona cuando apenas tenía 13 años. No solo se trataba de futbol; se trataba de asegurar un tratamiento médico, estabilidad económica y un techo para su hijo. Estamos hablando de una inversión de fe que, ajustada a los tiempos actuales y considerando los beneficios obtenidos, representó el inicio de un imperio deportivo difícil de cuantificar en pesos mexicanos, pero invaluable para el deporte.
Un vínculo que superó las adversidades
“Mi viejo estuvo siempre al lado mío. Vivimos muchas cosas feas. Por ahí yo me encerraba a llorar solo en la pieza, o él lo mismo, sin que lo viera”, confesó alguna vez Lionel sobre la estrecha relación que mantenían. Esa complicidad fue la que permitió que, meses antes del Mundial 2026, el astro argentino dedicara un gol al cielo con lágrimas en los ojos, presagiando la difícil situación que atravesaba su padre.
A inicios de año, Jorge enfrentó una descompensación que requirió atención en el Sanatorio Parque de Rosario. Incluso, se sabe que viajó a Estados Unidos en busca de segundas opiniones médicas, una travesía que fue tratada con total hermetismo por la familia Messi, demostrando que, para ellos, la privacidad y la salud siempre estuvieron por encima de los reflectores.
El legado de un guía silencioso
En Tantita Tinta analizamos la figura de Jorge y encontramos a un hombre que supo retirarse del protagonismo para dejar brillar a su hijo. Desde su paso por el Newell’s hasta los grandes títulos en Europa y la Selección, el patriarca estuvo presente en cada contrato, en cada traslado y en cada duda. Su partida no solo representa una pérdida familiar, sino el cierre de un capítulo vital en la vida de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Aún no se ha confirmado la causa exacta del fallecimiento, pero el respeto a la memoria de quien fuera el motor de Lionel Messi es, hoy por hoy, lo más importante. Descanse en paz.
Fuente: Mediotiempo