Un susto de altura: Cuando volar se vuelve una pesadilla
Seguro te ha pasado que, al subirte a un avión, lo único que quieres es echarte una siesta, ver una peli o simplemente llegar a tu destino sin contratiempos. Pero para los pasajeros del vuelo de Ryanair que despegó el pasado viernes desde Tesalónica, Grecia, la experiencia fue más cercana a una película de suspenso que a un viaje tranquilo. En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de investigar este suceso que tiene a la industria aeronáutica con los pelos de punta.
Todo parecía normal en el Boeing 737 con destino a Memmingen, Alemania. Sin embargo, poco después del despegue, lo impensable ocurrió: una de las ventanillas de la cabina se desprendió. Según los primeros reportes, el incidente fue provocado por una pieza que se soltó del motor y golpeó el cristal con una fuerza descomunal.
El momento del pánico: Un pasajero al borde del vacío
Testigos presenciales describieron un estruendo similar al de un neumático reventándose, seguido por un caos total. La descompresión de la cabina fue inmediata y, según los informes, un pasajero de 61 años estuvo a punto de ser succionado fuera del avión. Literalmente, su cabeza y sus hombros quedaron expuestos a la presión y al aire exterior a miles de metros de altura.
¿Cómo se salvó? Gracias a que no se había desabrochado el cinturón de seguridad y a la rápida reacción de su esposa, quien lo sujetó mientras el resto de los pasajeros vivía momentos de terror con las máscaras de oxígeno colgando del techo.
Las consecuencias de un fallo que no debería ocurrir
El hombre, de nacionalidad serbia, fue trasladado al hospital al aterrizar de emergencia. Aunque se encuentra fuera de peligro, sufrió quemaduras por fricción y está siendo sometido a revisiones médicas para descartar fracturas. El costo del susto, aunque no se mide en dinero, nos hace cuestionar la seguridad de estas aeronaves que transportan a miles de personas diariamente.
Ryanair, la gigante europea de bajo costo, se limitó a emitir un breve comunicado confirmando el aterrizaje de emergencia y la atención médica. La aerolínea cuenta con una flota masiva de más de 600 aviones Boeing, y este incidente pone bajo la lupa no solo a la compañía aérea, sino también a CFM International, los fabricantes del motor involucrado.
¿Qué sigue para los pasajeros?
Tras el aterrizaje forzoso en Tesalónica, los pasajeros fueron reubicados en otro avión para continuar su camino hacia Alemania. Mientras tanto, en los talleres de mantenimiento, la investigación continúa para entender cómo una pieza del motor pudo terminar impactando la ventanilla. En Tantita Tinta estaremos muy pendientes de los resultados de las autoridades aeronáuticas, porque al final del día, tu seguridad en el aire debería ser lo único en lo que no tengas que pensar mientras viajas.
Fuente: Bloomberg Cripto