¡De lujo! Los candelabros de la estación Hidalgo que costaron lo que una camioneta nueva

¿La estación más fifí de la CDMX?

Si eres usuario frecuente de la Línea 2 del Metro, seguro te has quedado con el ojo cuadrado al ver la “renovada” imagen de la estación Hidalgo. Entre tanto ir y venir, es difícil no notar que el ambiente cambió, pero lo que de plano nadie esperaba es el precio de la decoración. En Tantita Tinta nos pusimos a investigar y, la verdad, las cifras nos dejaron pensando si estamos en una terminal de transporte o en una sala de exposiciones de arte de lujo.

Resulta que, como parte de los trabajos de remodelación de cara a los eventos internacionales que vienen para nuestra ciudad, las autoridades decidieron que el Metro necesitaba un toque de elegancia. ¿El resultado? Unos candelabros que, para sorpresa de todos, tuvieron un costo unitario de 56 mil pesos. Sí, leíste bien: cada uno de esos cuatro elementos que cuelgan en las escaleras costó lo mismo que una moto decente o el enganche de un auto nuevo.

¿Qué más se gastaron en el Metro?

Pero el drama no termina ahí. La inversión no se limitó solo a los candelabros. Al revisar los gastos de la obra, que en conjunto suma unos 12 millones de pesos, nos encontramos con que los faroles que ahora iluminan los pasillos y andenes tienen un precio que oscila entre los 3 mil y 4 mil pesos por pieza, dependiendo del modelo. Para quienes usamos el transporte público a diario, es inevitable cuestionar si esa es la prioridad cuando lo que buscamos es que los trenes pasen a tiempo y que no haya fallas en el servicio.

¿En qué anda la auditoría?

Ante el alboroto que causaron estos precios en redes sociales y la prensa, el director del Sistema de Transporte Colectivo Metro, Adrián Rubalcava, salió a dar la cara. El funcionario aseguró que todo fue bajo procesos de licitación legales, desmintiendo que se trate de empresas fantasma como algunos usuarios han especulado.

Sin embargo, la duda persiste. Debido a la presión ciudadana, las autoridades ya confirmaron que las obras se encuentran bajo una auditoría. En Tantita Tinta estaremos muy pendientes de los resultados, porque si algo hemos aprendido en esta ciudad, es que los gastos del erario público deben transparentarse hasta el último centavo. Al final del día, los usuarios de la “limosina naranja” merecemos saber si esos candelabros de 56 mil pesos realmente le dan valor a nuestra experiencia de viaje o si, de plano, fue un gasto excesivo que se pudo haber invertido en cosas más urgentes.

Por ahora, solo nos queda observar cómo luce la estación con sus nuevos accesorios mientras esperamos que la auditoría nos aclare si el costo está justificado o si alguien se pasó de lanza con el presupuesto de remodelación.

Fuente: Sopitas Geek


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