Alfonso Obregón bajo la lupa: El crudo testimonio de Brenda Rivero sobre el abuso y la normalización en el doblaje

Un caso que sacude a la industria

En Tantita Tinta siempre hemos creído que las historias de abuso no pueden quedarse en el silencio, especialmente cuando tocan fibras tan sensibles de la cultura pop mexicana. Recientemente, el nombre del actor de doblaje Alfonso Obregón —conocido mundialmente por dar voz a personajes icónicos como Shrek— ha vuelto a acaparar los titulares, y no precisamente por su chamba frente al micrófono.

Brenda Rivero, quien creció en el entorno del doblaje, decidió romper el silencio y narrar una historia de manipulación que, según ella, comenzó cuando apenas era una adolescente. Su testimonio no es solo un relato personal; es una radiografía de lo que ella describe como una cultura de normalización de conductas inapropiadas dentro de la industria.

Una cronología marcada por la incomodidad

Brenda relata que su cercanía con Obregón venía desde que era una niña, debido a que sus padres también estaban involucrados en el medio. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente cuando ella tenía 16 años:

  • El primer encuentro: Durante un festival de cine en Mérida, Brenda asegura que Obregón comenzó a propasarse, robándole besos y manteniendo conductas que la hacían sentir sumamente incómoda.
  • La insistencia: Más tarde, en Cancún, el actor habría intentado cortejarla frente a su propia pareja, dejando claro su interés a pesar de la notable diferencia de edad.
  • El acoso constante: Tras intentar contactarla para que viviera con él en la Ciudad de México, la madre de la joven intervino, prohibiéndole cualquier contacto después de descubrir la naturaleza de las intenciones del actor.

El despertar tras la terapia

Durante años, Brenda cargó con una culpa que no le correspondía. No fue hasta que comenzó un proceso terapéutico que pudo ponerle nombre a lo que vivió: abuso. Al narrar a su terapeuta que ella tenía 17 años y él ya superaba los 50, el profesional le ayudó a identificar la manipulación y la dinámica de poder que Obregón ejercía sobre ella.

Para nosotros en Tantita Tinta, es vital recalcar la importancia de estos testimonios. Brenda no solo busca justicia para sí misma, sino que busca visibilizar una problemática que, según ella, muchas veces se intenta barrer bajo la alfombra para proteger las trayectorias de figuras reconocidas.

¿Qué sigue tras su salida de prisión?

Recordemos que Obregón ya había enfrentado la justicia en 2024 tras una denuncia por presunto abuso sexual hacia una alumna durante una clase de doblaje. Tras pasar meses en prisión preventiva, logró obtener su libertad para continuar su proceso legal fuera de los muros de la cárcel. Ahora, con este nuevo testimonio, la conversación sobre la responsabilidad en el medio vuelve a encenderse.

Brenda confiesa que, tras alzar la voz, le han dado la espalda algunos colegas, lo que refleja un problema sistémico de vetos y prejuicios contra quienes se atreven a denunciar. Aunque por ahora no ha iniciado un proceso legal formal, su intención es clara: evitar que más jóvenes pasen por lo que ella vivió y cuestionar la impunidad que rodea a ciertos personajes del espectáculo.

La pregunta que queda en el aire es: ¿está la industria del doblaje lista para una autocrítica profunda? Mientras tanto, en Tantita Tinta estaremos pendientes de cómo evoluciona este caso que nos invita a reflexionar sobre la seguridad y el respeto en nuestros espacios de trabajo.

Fuente: Milenio


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