¡De locos! Un fan conectó 58 consolas a la vez para atrapar al Pokémon más difícil de la historia

¿Hasta dónde llega la obsesión por un Shiny?

En Tantita Tinta siempre hemos admirado la dedicación que le ponen algunos jugadores a sus títulos favoritos, pero lo que acabamos de ver lleva el término “pasión” a niveles que rozan la locura técnica. Si creías que pasarte horas en la consola era mucho, espera a conocer la hazaña de un aficionado que decidió desafiar a la probabilidad de la manera más épica posible.

58 consolas, un solo sueño

Imagínate tener una recámara convertida en un centro de control digno de una película de ciencia ficción. Este jugador no se conformó con jugar de forma tradicional; decidió conectar 25 consolas Wii y 33 GameCubes al mismo tiempo. Sí, leíste bien, casi 60 máquinas funcionando en sincronía mediante un sistema complejo que le permite controlar todas ellas con un solo mando. ¿El objetivo? Hacerse con un Golduck Shiny muy específico en Pokémon Zafiro.

El nivel de dificultad aquí es de otro planeta. Según los cálculos del propio jugador, la probabilidad de encontrar este ejemplar en particular es de una entre nueve millones. Para ponerlo en perspectiva, es como intentar ganar la lotería mientras esperas que te caiga un rayo… dos veces. En Tantita Tinta nos hemos quedado con la boca abierta al ver cómo gestiona una pantalla principal para monitorear las 58 partidas simultáneamente. ¡Eso sí que es tener habilidad para la multitarea!

El factor de riesgo: La Zona Safari

Por si la probabilidad no fuera suficiente tortura, el jugador decidió buscar este ejemplar en la Zona Safari de la región de Hoenn. Para quienes llevan años en la chamba de entrenadores Pokémon, saben que esto es jugar con fuego. En la Zona Safari no puedes combatir como de costumbre; si el Pokémon decide huir, te quedas con las manos vacías y el corazón roto.

Además, el reto tiene una capa extra de complejidad: él solo quiere un Golduck que aparezca entre los niveles 25 y 40, pero únicamente le sirve el de nivel más bajo. Si aparece un nivel 26, el esfuerzo se va a la basura. Es una carrera contra la suerte donde cada segundo cuenta.

¿Vale la pena tanto esfuerzo?

Muchos podrían decir que es un desperdicio de tiempo o de energía eléctrica, pero para la comunidad gamer, este tipo de hazañas son el equivalente a escalar el Everest. Es la búsqueda de la perfección técnica y la satisfacción personal de haber vencido a un algoritmo diseñado para ponértela difícil.

Si este jugador logra su cometido, no solo obtendrá un Pokémon raro, sino que se habrá ganado un lugar en los libros de historia de la saga. Nosotros, desde nuestra redacción, estaremos pendientes por si logra capturarlo. Mientras tanto, nos conformamos con seguir jugando nuestras partidas de forma mucho más relajada.

Fuente: VidaExtra


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