Un video que dio la vuelta al internet
En Tantita Tinta siempre hemos defendido que el futbol es una fiesta para unirnos, pero lamentablemente, a veces algunos protagonistas parecen olvidar la regla de oro: el respeto. Recientemente, un video se volvió viral en redes sociales, mostrando un momento sumamente incómodo durante el partido entre Corea del Sur y Chequia, celebrado en el Estadio Guadalajara como parte de la fiesta mundialista de 2026. El protagonista de esta historia, Ulises Bernal, fue captado realizando un gesto de índole racista contra la creadora de contenido coreana, Ino Cat.
El costo de un error: Disculpas y renuncia
Tras la ola de críticas que inundó las plataformas digitales, Bernal Miramontes decidió dar la cara. A través de un video, expresó su arrepentimiento y admitió que su comportamiento estuvo totalmente fuera de lugar. “Siempre que viene un extranjero a México, queremos que se sienta como en casa y yo realicé todo lo contrario”, reconoció Bernal, extendiendo una disculpa pública tanto a la influencer afectada como a la comunidad coreana y a los mexicanos que se sintieron indignados por sus acciones.
Pero el asunto no quedó solo en palabras. Asumiendo que sus actos tienen consecuencias directas, Ulises Bernal presentó su renuncia irrevocable al cargo de presidente del Colegio de Ingenieros Topógrafos Geomáticos del Estado de Jalisco. Según explicó, esta decisión busca separar a la institución de sus acciones personales:
- Deslinde institucional: Bernal aclaró que el acto fue a título personal y no representa los valores del gremio.
- Búsqueda de reparación: El exdirectivo busca un encuentro personal con Ino Cat para reiterar sus disculpas cara a cara.
¿Por qué esto nos importa en Tantita Tinta?
El Mundial en México es una vitrina internacional. Con miles de visitantes recorriendo nuestras ciudades, el comportamiento de la afición local es el reflejo de nuestra cultura ante el mundo. Casos como este nos recuerdan que, aunque el calor del estadio a veces nos hace actuar sin pensar, el racismo y la falta de respeto no tienen cabida en una sociedad que presume su hospitalidad.
La celeridad con la que el señalado tomó medidas drásticas respecto a su vida profesional demuestra que, hoy más que nunca, los actos tienen repercusiones tangibles en la vida real. No se trata solo de un “lío” en redes sociales; se trata de cómo nos percibimos y cómo tratamos a quienes visitan nuestro país.
Desde nuestra trinchera, estaremos atentos a cómo se desarrolla este proceso y si la creadora de contenido acepta las disculpas. Por ahora, queda la lección sobre la mesa: nuestra actitud como anfitriones es parte vital de la experiencia mundialista.
Fuente: Mediotiempo