De la gloria al adiós: el triste cierre de Vermila Studios tras lanzar una joya

La cruda realidad detrás de los créditos finales

A veces, el talento simplemente no es suficiente. En la industria de los videojuegos, solemos pensar que los despidos masivos son problemas exclusivos de las grandes corporaciones extranjeras como Microsoft o Ubisoft, pero la realidad nos golpeó de cerca hace poco. Esta vez, el foco cae sobre Vermila Studios, el estudio madrileño que nos regaló la joya visual y narrativa que es Crisol: Theater of Idols.

En Tantita Tinta nos duele informar que el estudio ha iniciado un ERE (Expediente de Regulación de Empleo), un proceso que, en términos sencillos, significa el cierre definitivo de la empresa y el despido de toda su plantilla. Lo que debía ser un momento de celebración por el lanzamiento de un título ambicioso, se ha convertido en una despedida agridulce.

¿Qué hace a Crisol tan especial?

Lanzado en febrero de 2026, Crisol: Theater of Idols se ganó a pulso el cariño de los jugadores y la crítica. Muchos lo apodaron el “Resident Evil español”, no solo por su estilo de juego que te mantiene al borde del asiento, sino por una dirección artística que presume la riqueza cultural de España con una elegancia impecable. Es, en pocas palabras, una obra que derrocha carisma y dedicación.

Raúl Pernía, parte del equipo creativo, compartió un mensaje conmovedor en sus redes sociales: “Trabajar en Crisol ha sido la primera etapa de mi carrera profesional y una experiencia de la que me siento muy orgulloso. Ver el cariño con el que la comunidad recibió el juego fue una de las mayores recompensas de todo este camino”.

Una industria en números rojos

La situación de Vermila no es un caso aislado, es un síntoma de una crisis más grande. Solo en lo que va de 2026, las cifras son alarmantes: se estima que alrededor de 8,676 profesionales del sector han perdido su chamba en todo el mundo. Para ponerlo en perspectiva, las empresas siguen ajustándose el cinturón ante un mercado cada vez más feroz e impredecible.

Si trasladamos esto a nuestro contexto económico, los presupuestos de desarrollo que a veces alcanzan cifras millonarias (equivalentes a miles de millones de pesos mexicanos) no garantizan la supervivencia. La falta de estabilidad es el pan de cada día, y nos recuerda que, incluso creando arte de calidad, el sistema puede ser brutalmente injusto.

El valor de la comunidad

Desde Tantita Tinta, creemos que la mayor lección aquí es reconocer el esfuerzo de quienes ponen el alma en cada proyecto. Aunque el estudio cierre sus puertas, el legado de Crisol se queda con nosotros. Es vital seguir apoyando al talento local, ya sea compartiendo su trabajo o dándole una oportunidad a los títulos independientes, que hoy más que nunca, luchan por sobrevivir en un mar de incertidumbre.

Despedimos a Vermila Studios con un sincero reconocimiento a su labor. Gracias por crear algo con tanta personalidad en un mercado que a veces olvida que, detrás de cada línea de código, hay personas apasionadas.

Fuente: VidaExtra


Deja un comentario