¿La maldición de las salas o simplemente un mal timing?
En Tantita Tinta siempre decimos que el cine es un fenómeno curioso. A veces, una película llega a las salas de cine con toda la pompa, las palomitas listas y una campaña de publicidad enorme, solo para terminar en el olvido después de un par de fines de semana. Pero, como bien sabemos hoy en día, el mundo del streaming es un animal completamente distinto. La prueba viviente de esto es Mortal Kombat 2.
Apenas hace dos meses, la cinta luchaba por encontrar su lugar en la taquilla global. Con un presupuesto que alcanzó los 80 millones de dólares (aproximadamente 1,440 millones de pesos mexicanos), la película necesitaba un empujón fuerte para ser rentable. Sin embargo, tras recaudar apenas 129 millones de dólares (cerca de 2,320 millones de pesos), los números simplemente no cerraron para Warner. Para los estudios, esto suele ser una señal de alerta roja, poniendo en peligro cualquier plan futuro de una tercera entrega.
¿Por qué le fue tan mal en el cine?
El equipo de Tantita Tinta ha analizado el comportamiento de este tipo de producciones. La primera entrega de esta saga ya había sufrido un destino similar, aunque con la excusa del estreno simultáneo en plataformas digitales por la pandemia. Con la secuela, el problema fue otro: la recepción del público. Después de un fin de semana de estreno prometedor, la película sufrió un desplome brutal en su segunda semana. Muchos espectadores salieron de las salas con un sabor agridulce, comentando que, aunque visualmente era impactante, carecía de la chispa necesaria para sostener la emoción durante toda la función.
La revancha en el sofá
Sin embargo, el destino de Mortal Kombat 2 cambió drásticamente al llegar a HBO Max. Actualmente, la película se ha posicionado como el contenido número uno en 56 países. ¿Por qué ocurre esto? Hay una explicación sencilla: el consumo en casa es distinto.
- Menos presión, más diversión: En casa, no hay expectativas de ver una obra de arte ganadora del Oscar. Es el formato ideal para “desconectar el cerebro” un fin de semana.
- El factor Karl Urban: No podemos negar que la inclusión de Urban como Johnny Cage es uno de los puntos más altos del filme. Su capacidad para parodiar el cine de acción de los 80 y 90 le da una capa de humor que funciona mucho mejor en la pantalla de tu sala que en una pantalla gigante.
- Brutalidad sin censura: El director Simon McQuoid mantuvo la esencia violenta y cruda de los videojuegos, algo que se agradece en una industria cada vez más contenida.
Para nosotros en Tantita Tinta, este fenómeno confirma que el hecho de que una película sea un tropiezo comercial no significa que carezca de valor para el entretenimiento puro. A veces, todo lo que necesitas es una tarde de lluvia, una cuenta de HBO Max y ganas de ver peleas legendarias sin pretensiones.
¿Tú qué opinas? ¿Crees que la saga merece una tercera parte después de este repunte, o ya es momento de darle carpetazo al asunto? ¡Cuéntanos qué te pareció en nuestras redes sociales!
Fuente: Espinof