Un regreso triunfal tras el sueño mundialista
En Tantita Tinta siempre estamos al pendiente de nuestros compatriotas que la están rompiendo en el extranjero, y lo de Julián Quiñones es, sencillamente, de otro planeta. Tras su destacada participación en el Mundial 2026 defendiendo los colores de la Selección Mexicana, el delantero reportó con su equipo, el Al Qadsiah de Arabia Saudita, y el recibimiento que le dieron fue digno de un auténtico ídolo de masas.
Si bien ya sabíamos que el ariete tenía peso en la liga saudí, las imágenes que el club compartió en redes sociales dejaron claro que su estatus ha cambiado por completo. Ya no es solo el goleador de la temporada; ahora es un jugador con roce internacional de alto nivel, consolidado como una de las figuras más mediáticas tras su brillante actuación en la Copa del Mundo.
De la cancha del Azteca a la gloria en Arabia
No es para menos el despliegue. Quiñones fue, sin lugar a dudas, el jugador más desequilibrante del esquema de Javier Aguirre en el Mundial. Con cuatro dianas en su cuenta personal —marcando ante selecciones de peso como Inglaterra y Ecuador, además de Sudáfrica y Chequia—, el exjugador del América demostró que el nivel europeo o de selecciones de élite no le pesa en absoluto.
Recordemos que, apenas la temporada pasada, Quiñones se consagró como el máximo romperredes de la liga saudí con una cifra espectacular de 33 goles. Si traducimos su valor de mercado actual, estamos hablando de cifras que superan fácilmente los 200 millones de pesos mexicanos, posicionándolo no solo como el referente del Al Qadsiah, sino como uno de los activos más valiosos del futbol asiático.
¿Qué significa este recibimiento para el futuro de Quiñones?
Para nosotros en Tantita Tinta, el hecho de que el Al Qadsiah lo reciba con esta pompa no es casualidad. El club busca blindar a su joya ante los posibles cantos de sirena que, tras su gran Mundial, seguramente llegarán desde otras latitudes. La conexión entre la afición árabe y el delantero mexicano es total; se ha convertido en la cara visible del proyecto.
Ahora, el reto es mayúsculo: mantener el ritmo goleador y ayudar a su equipo a pelear los primeros puestos en una liga que, mes a mes, invierte millones de dólares (o miles de millones de pesos) en traer figuras mundiales. Quiñones ha demostrado que tiene la garra, el talento y, sobre todo, el hambre necesaria para seguir escalando peldaños.
- Goles en el Mundial: 4 dianas en momentos clave.
- Impacto: Máximo goleador de su club y referente absoluto de la Selección.
- Siguiente paso: Consolidar el proyecto del Al Qadsiah y buscar el bicampeonato de goleo.
Seguiremos muy de cerca cada paso que dé Julián en tierras árabes, porque lo que está haciendo es poner el nombre de México en lo más alto del futbol global. ¡A darle, Julián, que esto apenas empieza!
Fuente: Mediotiempo