El Mundial, ¿en manos de los Kushner? En Tantita Tinta te explicamos el lío
Parece el guion de una serie de intriga política, pero es la realidad del deporte más popular del mundo. Resulta que el plan de la FIFA para “privatizar” parte de sus activos comerciales —específicamente el 20% de la empresa FIFA Forward Enterprise (FFE)— tiene como protagonista estelar a Thrive Eternal, el fondo de inversión liderado por Joshua Kushner. Y si el apellido te suena, no es una coincidencia: Joshua es el hermano de Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump y, por lo tanto, el yerno del expresidente Donald Trump.
Desde que esta noticia salió a la luz, el mundo del deporte se ha quedado con el ojo cuadrado. La pregunta que flota en el ambiente es inevitable: ¿Cómo es que el hombre más cercano a la familia presidencial de Estados Unidos termina siendo el inversor principal de un plan tan ambicioso de la FIFA? En Tantita Tinta analizamos si esto es realmente una movida de negocios independiente o si hay mano negra en las altas esferas.
Trump responde: ¿”No sé nada” o silencio estratégico?
Ante la ola de sospechas, Donald Trump fue cuestionado directamente sobre si existió algún acercamiento con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para gestionar este movimiento. La respuesta de Trump fue, digamos, evasiva. Aseguró que no tuvo nada que ver y que no se habló de este tema, a pesar de que es bien sabido que ambos mantienen una relación bastante cercana y cordial.
Para nosotros, resulta complicado imaginar que Infantino, siendo un estratega del fútbol y de los negocios, no le hubiera mencionado a uno de sus aliados más poderosos que el hermano de su yerno estaba a punto de cerrar un trato que cambiaría la estructura financiera de la Copa del Mundo. Estamos hablando de una inversión privada de magnitudes multimillonarias (que podría traducirse en miles de millones de pesos mexicanos, inyectados directamente a las arcas de la FIFA).
¿Qué es FIFA Forward Enterprise y por qué preocupa?
La intención de Gianni Infantino siempre ha sido clara: atraer capital privado para hacer crecer el negocio. Sin embargo, la entrada de Thrive Eternal no es cualquier cosa. La FIFA, en su comunicado oficial, no dejó lugar a dudas al señalar que la firma de Joshua Kushner es la que encabezaría el grupo de inversores. Esto levanta varias banderas rojas:
- Transparencia: ¿Fue una licitación abierta o se eligió a dedo?
- Conflictos de interés: La cercanía entre los Kushner y la familia Trump hace que la línea entre la política y el fútbol se vuelva peligrosamente borrosa.
- Privatización: El temor de los aficionados es que el espíritu del Mundial se pierda en favor de los intereses corporativos.
El ecosistema del poder
Es curioso cómo las piezas del rompecabezas encajan casi por cuenta propia. Trump insiste en que no sabía nada, pero la FIFA ya los puso como los favoritos del torneo. En el equipo de Tantita Tinta nos preguntamos: ¿Qué tan probable es que, en un círculo de poder tan pequeño, una decisión de este calibre se tome sin consultar a los involucrados clave? La política y el fútbol siempre han bailado juntos, pero esta vez la música parece estar sonando demasiado fuerte.
Habrá que seguir de cerca cómo evoluciona este drama, porque si algo hemos aprendido en los últimos años, es que cuando el dinero y el poder deportivo se juntan, las sorpresas nunca faltan. ¿Será este el inicio de una nueva era corporativa para la FIFA o veremos un retroceso ante la presión mediática y de los fans? Te mantendremos informado.
Fuente: Sopitas Deporte