La máxima casa de estudios se pone firme ante las irregularidades
Si hay algo que nos tomamos muy en serio en Tantita Tinta, es el valor de la educación y, sobre todo, la integridad de los procesos que permiten a miles de jóvenes acceder a la universidad. Sin embargo, este jueves vivimos un episodio lamentable en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde un proceso que buscaba darle una segunda oportunidad a aspirantes con detalles en sus exámenes terminó en un zafarrancho de película.
¿Qué fue lo que pasó exactamente?
Resulta que la UNAM, en un afán de transparencia, citó a un grupo de aspirantes cuyos exámenes de admisión presentaron inconsistencias. La idea era clara: revisar estos casos de forma personal y directa. Pero, como suele suceder cuando grupos externos y ajenos a la comunidad universitaria deciden meter las manos, el orden se fue por la ventana.
Personas externas, algunos padres de familia y grupos de presión irrumpieron con actos violentos, impidiendo que el proceso administrativo siguiera su curso. Para nosotros en Tantita Tinta, es preocupante ver cómo intereses ajenos terminan afectando a los estudiantes, que son quienes realmente tienen el derecho de defender su lugar en la universidad.
Las consecuencias: reprogramación y mano dura
Ante la imposibilidad de llevar a cabo las revisiones de forma segura y respetuosa, la universidad no tuvo más opción que cancelar la jornada de este jueves 18 de junio. A través de un comunicado oficial, la Máxima Casa de Estudios fue tajante: se reprogramarán las citas para aquellos que fueron convocados esta tarde y para los que estaban programados para el viernes 19.
La universidad no se va a quedar de brazos cruzados. Han dejado claro que van a ir tras los responsables por la vía legal. Esto incluye denuncias contra:
- Personas o empresas que ofrecen servicios de “asesoría” fraudulenta para ingresar a la facultad.
- Los individuos que participaron directamente en los actos de violencia contra el personal y las instalaciones.
El compromiso de la UNAM
No es la primera vez que escuchamos sobre estos grupos que lucran con la desesperación de los jóvenes. Es un problema sistémico que, de acuerdo con la institución, se combatirá con reglas claras y equidad. En el equipo de Tantita Tinta creemos que el proceso de selección debe ser, ante todo, un ejercicio limpio. Al final del día, la universidad busca garantizar que quienes ocupen un lugar en sus aulas lo hagan por mérito propio, no por palancas o trampas.
Estaremos muy pendientes de cómo evoluciona esta situación y qué medidas de seguridad tomará la institución para las próximas jornadas de revisión. Si eres aspirante, mantente atento a los canales oficiales de la UNAM y no te dejes sorprender por “gestores” que solo buscan vaciarte la cartera.
Fuente: El Universal