La tensión sigue a tope en el caso Ayotzinapa
Desde hace algunas semanas, el ambiente en torno a la Recomendación 208VG/2026 sobre el caso Ayotzinapa se ha sentido pesado. En Tantita Tinta, sabemos que hablar de la desaparición de los 43 normalistas no es cualquier tema; es una herida abierta que requiere claridad y transparencia absoluta. Por eso, cuando la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) lanzó este documento, las reacciones no se hicieron esperar y la polémica estalló.
¿Qué fue lo que encendió la mecha? Familiares de los estudiantes, activistas y figuras como Alejandro Encinas —actual representante de México ante la OEA— alzaron la voz señalando que, a ojos de muchos, el documento parecía darle un pase libre al Ejército. Esta percepción es especialmente sensible si recordamos que siempre ha estado sobre la mesa el hecho de que uno de los estudiantes desaparecidos era, en realidad, un soldado infiltrado en labores de inteligencia dentro de la Normal Rural. La duda quedó en el aire: ¿Se estaba lavando la cara a las fuerzas armadas?
La respuesta de la CNDH: “Es una campaña de desprestigio”
Ante la ola de críticas que calificaron el documento como “fraudulento”, “politizado” o incluso una nueva versión de la “mentira histórica”, la Comisión decidió no quedarse de brazos cruzados. El pasado 26 de julio publicaron un pronunciamiento titulado “Verdades y mentiras de la Recomendación 208VG/2026”. En él, la postura fue clara: para ellos, todo esto no es más que una campaña armada para desacreditar su trabajo.
La CNDH fue tajante al decir que no existen pruebas que tiren sus conclusiones. Es más, aseguraron que las críticas se basan en “documentos apócrifos” que, según el organismo, no figuran ni en los informes del GIEI ni en los de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia (COVAJ).
Desmintiendo los puntos clave
El equipo de Tantita Tinta analizó los puntos que la Comisión desglosó para defenderse de quienes dicen que el proceso fue ilegal:
- La falta de aprobación del Consejo Consultivo: Muchos críticos dijeron que sin este aval, la recomendación no valía nada. La respuesta de la CNDH fue técnica: este requisito solo aplica para las Recomendaciones Generales, no para las de violaciones graves a derechos humanos.
- La falta de conferencia de prensa: Ante el cuestionamiento de por qué no hubo una presentación mediática, la Comisión se defendió diciendo que la ley no los obliga. Según ellos, basta con notificar a las autoridades y publicar el documento en la Gaceta o en su sitio web para cumplir con el procedimiento legal.
¿Qué sigue ahora?
Aunque la Comisión insiste en que todo fue una “mala interpretación” y que el Ejército no ha sido exonerado, la desconfianza persiste entre los colectivos y las familias. Para nosotros en Tantita Tinta, es evidente que este no es el final de la historia. La respuesta de la CNDH es solo un episodio más en una lucha que ha durado años y que, por la naturaleza de los hechos, mantendrá a todos los involucrados en un tira y afloja constante.
La pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿Quién tiene la última palabra cuando la verdad parece tener tantas versiones? Seguiremos al pendiente de cómo reaccionan las madres y padres de los 43, pues ellos son, al final del día, el centro de esta dolorosa historia.
Fuente: Sopitas Cine y TV