Atlante Femenil: ¿Paso atrás en la equidad? Jugarán a puerta cerrada mientras el varonil brilla en el estadio

El contraste de dos realidades en el mismo club

En Tantita Tinta siempre hemos defendido que el deporte debe ser una plataforma de igualdad, pero a veces la realidad nos da un golpe de realidad difícil de ignorar. El inicio del torneo ha dejado una postal que ha generado bastante ruido en redes sociales: mientras el equipo varonil del Atlante presume su regreso triunfal al Estadio Banorte —donde se dieron cita casi 60 mil aficionados para verlos contra el América—, la contraparte femenil está viviendo una historia muy distinta.

La noticia cayó como balde de agua fría este primero de agosto: el conjunto femenil anunció que, hasta nuevo aviso, sus partidos como local se disputarán a puerta cerrada. Sí, tal como lo lees. Mientras unos reciben el calor de la tribuna, las jugadoras tendrán que conformarse con el silencio de las canchas de entrenamiento.

¿Dónde jugarán nuestras azulgranas?

Si te estabas preparando para ir a echarles porras, tenemos malas noticias. El equipo no verá acción en el estadio principal, sino que fungirán como locales en la cancha número 1 del Centro de Alto Rendimiento (CAR) del club, ubicado en la zona de San Miguel Ajusco, allá en la alcaldía Tlalpan. Las condiciones del inmueble, al parecer, no cumplen con los requisitos para albergar público, lo que limita la experiencia a un entorno estrictamente privado.

El comunicado oficial fue directo: “Con la finalidad de brindar las mejores condiciones para el desarrollo de nuestra competencia, damos a conocer que, hasta nuevo aviso, los partidos como local de nuestro equipo femenil se disputarán a puerta cerrada”. Una frase que, aunque busca sonar institucional, deja entrever las carencias logísticas y de infraestructura que todavía persiguen a la liga en varias de sus ramas.

¿Cómo seguirles la pista?

Que no se pueda entrar al CAR no significa que no podamos apoyarlas. En Tantita Tinta creemos que el talento se debe seguir, sin importar las trabas. Al no contar con una televisora tradicional que transmita sus encuentros, la opción principal será la señal oficial a través del canal de YouTube de la Liga. Además, el club ha prometido que retransmitirá los partidos en sus redes sociales oficiales.

Es curioso cómo, en pleno 2026, seguimos lidiando con estos escenarios. La brecha no solo se nota en el sueldo, que es un tema que da para otra nota, sino en la visibilidad y en la posibilidad de que la afición se conecte físicamente con sus ídolos en la cancha. ¿Es justo que una parte del club llene estadios y la otra tenga que jugar en condiciones casi clandestinas?

Sabemos que la afición del Atlante es leal y apasionada. Por eso, aunque el acceso físico esté restringido, la invitación es a no soltar la pantalla y seguir apoyando el crecimiento de las jugadoras. Al final del día, el proyecto femenil es el que está abriendo brecha en condiciones más difíciles. Estaremos muy pendientes de cualquier actualización oficial sobre este tema, porque aquí no dejamos de poner el dedo en la llaga cuando se trata de hablar de justicia deportiva.

Fuente: Sopitas Cosas


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