¿Se puede mejorar lo inmejorable? Ubisoft dice que sí
Si eres de los que, como nosotros en Tantita Tinta, pasaste noches enteras navegando los mares del Caribe con Edward Kenway, sabrás que Black Flag tiene un lugar sagrado en el altar de los videojuegos. La pregunta que rondaba en el aire era clara: ¿realmente valía la pena meterle mano a un clásico? Tras dedicarle más de 70 horas a Assassin’s Creed Black Flag Resynced, la respuesta es un contundente sí, aunque con sus buenos ‘peros’.
Lanzado oficialmente este 9 de julio de 2026, este título es mucho más que un simple lavado de cara. Es una relectura ambiciosa que, a pesar de algún que otro bache, nos recuerda por qué nos volvimos locos con esta saga en primer lugar.
Gráficos de infarto y un Caribe más vivo que nunca
Corriendo en PS5, el juego es una delicia visual. Aprovechando el motor de Assassin’s Creed Shadows, la iluminación y la dirección artística logran que el Caribe se sienta, por fin, como un lugar real y respirable. La atención al detalle es brutal: caminando por La Habana, es casi imposible no detenerse a escuchar grupos que tocan flamenco real en las calles, un toque de autenticidad que apreciamos enormemente.
El mapa se siente mucho más vivo, con más actividad en las islas y una climatología que no perdona. Ojo, porque navegar en medio de una tormenta de rayos que te hace pedazos el barco en segundos es tan estresante como épico.
Lo bueno, lo malo y los ‘superbarcos’
No todo es color de rosa en los siete mares. En Tantita Tinta detectamos algunos detalles que a Ubisoft se le escaparon de las manos:
- La IA sigue siendo un dolor de cabeza: Especialmente en los combates navales, donde los llamados ‘superbarcos’ parecen tener poderes mágicos, moviéndose con una agilidad absurda para su tamaño.
- El fondo marino: Se siente un poco vacío. Esperábamos ver más vida animal entre los corales, pero parece que la fauna decidió tomarse el día libre.
- El sigilo, por fin, funciona: La posibilidad de agacharse en cualquier momento —parece algo básico, ¿verdad?— cambia radicalmente la jugabilidad y hace que el sigilo sea una experiencia mucho más pulida que en el original.
¿Vale la pena la inversión?
Aunque los precios pueden variar dependiendo de la plataforma y los paquetes cosméticos, prepárate para desembolsar una cantidad equivalente a unos 1,400 – 1,600 MXN. ¿El veredicto? Si eres fanático de la esencia pura de la saga —exploración, sigilo y una historia madura sin tanto relleno de RPG—, Black Flag Resynced es una compra obligada.
La nueva narrativa, con unas seis horas adicionales de misiones centradas en los oficiales del barco y la historia personal de Kenway, le da una profundidad dramática que no esperábamos. Es, en esencia, el Assassin’s Creed que todos queríamos volver a jugar: menos niveles, menos estadísticas y más alma.
Como siempre, en Tantita Tinta nos gusta recordar que los videojuegos son para disfrutarlos, no para que el juego nos diga qué hacer. Black Flag Resynced es una carta de amor a los veteranos, y aunque le faltan algunos ajustes, es el camino correcto que Ubisoft debería seguir para futuros remakes. ¿Se viene Rogue? Ojalá.
Fuente: VidaExtra