Un golpe al bolsillo y al turismo en la isla
Si tienes planes de visitar la isla o conoces a alguien que esté allá, más vale que tomes nota, porque el panorama financiero en Cuba está a punto de cambiar drásticamente. En Tantita Tinta analizamos el reciente anuncio que tiene a todo el sector turístico y financiero al borde del asiento: a partir de este 6 de junio, las tarjetas de crédito y débito de Visa y Mastercard dejarán de ser aceptadas en el territorio cubano.
La noticia, confirmada por el Banco Central de Cuba (BCC), llega como una consecuencia directa del endurecimiento de las sanciones impuestas por la administración de Donald Trump. El meollo del asunto recae en una orden ejecutiva que ha presionado a entidades financieras extranjeras para cortar lazos con empresas vinculadas al conglomerado estatal GAESA, una entidad que, según Washington, es el brazo económico de las fuerzas armadas en la isla.
¿Por qué este drama financiero?
Todo se resume a la Orden Ejecutiva 14404. Bajo este marco, bancos extranjeros que procesan operaciones para Fincimex S.A. —la financiera que gestiona estas tarjetas en Cuba— se han visto obligados a tirar la toalla para evitar sanciones millonarias de Estados Unidos. Para que te des una idea, el impacto es masivo: los negocios en la isla pierden de golpe la capacidad de recibir ingresos a través de los sistemas de pago más populares del mundo.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, no se ha guardado nada. Recientemente señaló que GAESA, fundada hace 30 años por Raúl Castro, controla cerca del 70% de la economía cubana, manejando activos que alcanzarían los 340 mil millones de pesos mexicanos aproximadamente (calculado sobre los 18 mil millones de dólares citados). Para muchos, esta es la razón principal de la presión: buscar asfixiar la fuente de recursos que, según la Casa Blanca, alimenta a la élite gobernante.
Un éxodo de marcas que no para
No son solo las tarjetas. El sector hotelero también está viviendo su propio calvario. La cadena española Meliá, siguiendo los pasos de gigantes como Blue Diamond e Iberostar, anunció que también hará las maletas. La razón es la misma: el miedo a las sanciones y una evaluación constante de riesgos ante un panorama político que, cada día que pasa, se vuelve más complicado para los inversionistas internacionales.
En Tantita Tinta sabemos que estas decisiones no solo afectan a los grandes empresarios, sino al ciudadano de a pie y al viajero que de repente se encuentra con que su tarjeta, la que siempre usa para pagar su café o su hotel, ya no sirve de nada. La incertidumbre sobre el futuro de las transacciones en la isla está en su punto máximo, y mientras la presión desde el norte continúa, la economía cubana se enfrenta a un desafío sin precedentes.
¿Qué sigue para quienes ya están ahí o tienen pensado ir? Por lo pronto, el efectivo será el rey, y las complicaciones para realizar cualquier tipo de pago serán el nuevo día a día. Nos mantendremos al tanto de cómo evoluciona esta historia, que parece estar lejos de llegar a su capítulo final.
Fuente: Bloomberg Tecnologia