¿Adiós a Wall Street? Devolver Digital busca escapar de la bolsa para salvar su identidad

¿La bolsa es el enemigo de los videojuegos?

En Tantita Tinta siempre decimos que el mundo de los videojuegos es tan apasionante como complejo. Actualmente, la industria atraviesa un momento bastante tenso: demasiados juegos compitiendo por un espacio en tu consola, un relevo generacional que parece estancado en Roblox y la IA acechando como sombra en cada rincón del desarrollo. Pero hay un problema más profundo, uno que tiene que ver con los billetes y la frialdad de los mercados financieros.

Desde hace un par de décadas, muchas desarrolladoras dejaron de ser estudios donde se hacían juegos con pasión para convertirse en gigantes que cotizan en bolsa. Y aquí es donde empieza el drama: los ciclos de creación de un juego —que pueden durar años— chocan de frente con las exigencias de resultados trimestrales. ¿El resultado? Situaciones absurdas donde, por ejemplo, Nintendo rompe récords de ventas con la Switch 2 y el cine, pero sus acciones caen porque los inversores querían números aún más irreales.

El caso de Devolver Digital: De la euforia al desencanto

Aquí es donde entra Devolver Digital, la editora que nos ha traído joyitas como Cult of the Lamb o Inscryption. La empresa ha anunciado su intención de abandonar el mercado bursátil. Se unieron al mercado AIM de la Bolsa de Londres en noviembre de 2021, una decisión curiosa considerando que su sede está en Delaware, Estados Unidos. En ese entonces, su valoración inicial rondaba los 21 mil millones de pesos mexicanos (aprox. 900 millones de euros al cambio original). Hoy, tras un mercado que no supo valorar su modelo de negocio, su capitalización ha caído a una fracción: cerca de 2.3 mil millones de pesos mexicanos (100 millones de euros).

Para recuperar su independencia, Devolver está ofreciendo cerca de 93 millones de pesos mexicanos (4 millones de euros) a sus accionistas para cerrar esta etapa el próximo 16 de septiembre. Según la compañía, este movimiento les permitirá ahorrarse más de 23 millones de pesos mexicanos anuales en costos operativos relacionados con la bolsa. Pero el beneficio real no es solo el dinero.

Menos reportes, más juegos

Desde Devolver han sido claros: “El objetivo es sencillo. Ser una empresa privada nos permitirá centrarnos en la solidez a largo plazo y menos en satisfacer las exigencias del mercado público, que muchas veces no tienen nada que ver con hacer buenos videojuegos”.

Para nosotros en Tantita Tinta, este movimiento tiene todo el sentido. Mientras gigantes como Take-Two se mantienen a flote gracias a las microtransacciones constantes de sus juegos como servicio, empresas como Devolver dependen de la calidad y la creatividad de cada lanzamiento individual. La presión de la bolsa no premia la creatividad, premia el crecimiento lineal, y en el desarrollo de videojuegos, la creatividad casi nunca sigue una línea recta.

¿Es esta la salida de emergencia que necesita la industria? Puede que Devolver esté marcando un precedente. A veces, para seguir creando arte, hay que alejarse del ruido de los corredores de bolsa y volver a lo básico: hacer juegos que la gente realmente quiera jugar.

Fuente: VidaExtra


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