Un cumpleaños que se recordará por décadas
En Tantita Tinta siempre decimos que el futbol es el guionista más loco que existe, y lo que vivimos este fin de semana en el Estadio Jalisco es la prueba definitiva. En pleno festejo por su 110 aniversario, el Atlas nos regaló una noche de esas que te suben la presión, te quitan el aliento y te dejan claro por qué a este equipo se le quiere tanto: porque lo suyo, invariablemente, es el sufrimiento con final feliz.
Los Zorros se impusieron 2-1 ante unos Tigres que llegaron a Guadalajara con ganas de aguar la fiesta, pero se toparon con un muro colombiano llamado Camilo Vargas y con la garra de un equipo que, incluso con diez hombres en la cancha, se negó a tirar la toalla.
Un arranque de ensueño
La fiesta empezó prácticamente cuando el cronómetro apenas calentaba motores. Al minuto uno, Alfonso González puso un servicio quirúrgico que Manuel Capasso conectó de cabeza para clavar el 1-0. El Estadio Jalisco rugió, la lluvia empezó a caer como si fuera parte del guion cinematográfico y todo parecía marchar sobre ruedas. Pero, seamos honestos, ¿alguna vez ha sido fácil para el Atlas?
Tigres, fiel a su estilo, no se quedó de brazos cruzados. Juan Brunetta igualó los cartones al 21′ con un disparo raso que venció a Vargas. A partir de ahí, el partido se convirtió en un ida y vuelta de infarto, donde el VAR y las intervenciones del arquero atlista fueron los verdaderos protagonistas.
El momento de la verdad
La tensión alcanzó su punto máximo al minuto 68. Tras una revisión en el VAR, Juan José Sánchez Purata vio la roja, dejando a los locales con 10 hombres. En cualquier otro equipo, esto significaría bajar la cortina y pedir la hora, pero para el Atlas, fue el momento de sacar el orgullo. A los 81 minutos, Luis Esteves se animó desde fuera del área; el balón, con un ligero desvío, se coló en la portería de Nahuel Guzmán para el 2-1.
Pero el drama no terminó ahí. Al 85′, un penal a favor de Tigres pudo cambiar la historia. Fue entonces cuando Camilo Vargas se vistió de héroe, se lanzó a su izquierda y atajó el disparo de Brunetta. El estadio se vino abajo. Para nosotros en Tantita Tinta, fue la postal perfecta de un aniversario que difícilmente olvidarán los aficionados rojinegros.
¿Qué sigue para ambos equipos?
Con esta victoria, Hernán Crespo respira tranquilo al conseguir sus primeros tres puntos al frente del equipo. Ahora, los Zorros tienen que preparar las maletas para visitar al Cruz Azul en la capital este 22 de agosto. Por su parte, los Tigres regresan al ‘Volcán’ para medirse ante el Atlante el próximo 21 de agosto, buscando sacudirse este descalabro.
Sin duda, una noche redonda. Porque si algo nos enseñó el Atlas en estos 110 años, es que, aunque el camino sea complicado, la recompensa sabe mucho mejor cuando se lucha hasta el último segundo.
Fuente: Mediotiempo