¿Desarrollo o estancamiento? La Liga de Expansión alza la voz
En Tantita Tinta sabemos que el futbol mexicano vive momentos de mucha incertidumbre. Recientemente, el anuncio de que el descenso será borrado del mapa a partir de la temporada 2026/27 cayó como cubeta de agua fría para muchos. Pero los protagonistas de esta historia —los futbolistas de la Liga de Expansión— no se quedaron callados y le lanzaron un mensaje directo a Mikel Arriola, presidente de la Liga MX: si quieren una liga de desarrollo, que los dejen competir de verdad.
El ascenso: la escuela que no se enseña en el salón
Los jugadores de clubes como Leones Negros, Atlético Morelia, Mineros de Zacatecas y otros equipos que mantienen viva la llama en la división de plata, están hartos de la promesa incumplida. El ascenso y descenso, eliminados desde 2020 con la promesa de regresar en 2026, se ha convertido en un fantasma que persigue al futbol nacional. Los futbolistas argumentan que, sin el riesgo del descenso o la gloria del ascenso, el jugador pierde ese ‘colmillo’ necesario para llegar a Primera División.
Para ilustrar mejor el punto, los jugadores recordaron las palabras de Andrés Lillini, actual Director Deportivo de Selecciones Nacionales Menores, quien ha sido muy claro: el ascenso es lo que te curte, lo que te hace tener la piel gruesa para aguantar la presión de los estadios grandes.
¿Qué es realmente formar futbolistas?
Desde el equipo editorial de Tantita Tinta, nos ponemos a reflexionar: ¿se puede hablar de desarrollo cuando no hay una recompensa tangible al final del camino? Los jugadores lo resumieron de forma impecable en su comunicado:
- Presión real: Aprender a jugar partidos donde hay algo que ganar o perder es fundamental para cualquier carrera profesional.
- Mérito deportivo: La competencia debe ganarse en la cancha, no en los escritorios ni por decreto.
- Cierre de ciclos: Sin un escalón hacia arriba, la Liga de Expansión se siente más como un techo que como un trampolín.
¿Cuánto cuesta el sueño del ascenso?
Aunque el costo de operar un equipo en México puede variar enormemente, las inversiones para buscar la certificación rondan cifras millonarias en pesos mexicanos. Muchos clubes han invertido decenas de millones de pesos en infraestructura, cumpliendo con los cuadernos de cargos solicitados por la Federación, solo para encontrarse con la puerta cerrada una y otra vez. La frustración de los inversionistas y los aficionados es total al ver que, después de gastar cantidades importantes para mantener a sus equipos a flote, el destino final siempre es el mismo: una liga sin salida.
La pelota está en la cancha de Mikel Arriola
La exigencia es clara: escuchar a los entrenadores, a las aficiones y, sobre todo, a quienes sudan la camiseta cada fin de semana. Si el objetivo de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) es nutrir a la Selección Nacional, parece contradictorio bloquear la competencia que, históricamente, ha forjado a los jugadores más aguerridos de nuestro país.
¿Será este el inicio de un cambio real o una llamada más al buzón de voz de los directivos? En Tantita Tinta estaremos muy pendientes de cómo evoluciona este lío, porque al final del día, el futbol es de quien lo juega y, sobre todo, de quien llena las gradas cada fin de semana con la ilusión de ver a su equipo ascender.
Fuente: Sopitas Deporte